sábado, 29 de agosto de 2026 MediosSobre🌓
🇲🇽 MX ▾
ÚLTIMA HORA
No hay contenido disponible Criptomonedas: cuál es su precio en el mercado este sábado 29 de agosto A 30 años de la Reforma Electoral que benefició a partidos, no a ciudadanos Farmear aura en agosto 2026: qué expresiones utiliza la Generación Z y Alfa en estos espacios SCJN desecha recurso de Emilio Lozoya y deja firme extinción de dominio de residencia en Lomas de Bezares Cuál es la calidad del aire en CDMX este 29 de agosto La militante kirchnerista que investiga la Justicia por un contrato con la UOM: otras dos casas en Campana, 114 viajes al exterior y un sugestivo apodo EN VIVO | Clima CDMX y resto de México hoy 29 de agosto: se esperan lluvias fuertes, tormentas y posible granizada Vuelos demorados y cancelados en el AICM este 29 de agosto La Casa de los Famosos México EN VIVO: Brianda decide autosalvarse No hay contenido disponible Criptomonedas: cuál es su precio en el mercado este sábado 29 de agosto A 30 años de la Reforma Electoral que benefició a partidos, no a ciudadanos Farmear aura en agosto 2026: qué expresiones utiliza la Generación Z y Alfa en estos espacios SCJN desecha recurso de Emilio Lozoya y deja firme extinción de dominio de residencia en Lomas de Bezares Cuál es la calidad del aire en CDMX este 29 de agosto La militante kirchnerista que investiga la Justicia por un contrato con la UOM: otras dos casas en Campana, 114 viajes al exterior y un sugestivo apodo EN VIVO | Clima CDMX y resto de México hoy 29 de agosto: se esperan lluvias fuertes, tormentas y posible granizada Vuelos demorados y cancelados en el AICM este 29 de agosto La Casa de los Famosos México EN VIVO: Brianda decide autosalvarse
México

Historia de amor (a medias)

Vanguardia (Coahuila) ·
Historia de amor (a medias)

Cayó el muchacho en manos de aquella mujer. Ya se sabe que caer en manos de una mujer no es lo mismo que caer en sus brazos. El mancebo traía sorbido el seso, el poco seso que aquella locura de amor le había dejado. Por esa mujer bebía los vientos; por ella andaba como sonámbulo, igual que fantasma de la noche. Le hablaban y no oía; veía y no miraba; iba a todas partes y no llegaba a ninguna. Andaba, con perdón, hecho un pendejo.

Y la mujer no era una flor de pureza, no, qué va. Había tenido dimes y diretes con todos los hombres del pueblo. Y no era chico el pueblo. Más de 10 mil habitantes tenía, según el censo último, la mitad hombres, y de ellos más de 3 mil en edad de ejercer. De modo que ya se sabrá cómo era la mujer. Homobono es nombre raro. Pues bien: ella había tenido amores por lo menos con tres Homobonos. ¡Cuántos Juanes llevaría, y cuántos Pedros o Antonios!

Se encaprichó, pues, el doncel con ella, y dio en la peregrina idea de desposarla. ¡Con ella se quería casar, y era quizá el único hombre de toda la comarca que no le había contado los lunares del cuerpo! La madre del muchacho se angustió. ¿Cómo ver a su hijo casado con aquella pelandusca, con aquella zorra, perdida, tía, buscona, pelleja, tusona, maturranga, furcia, coima o meretriz?

Fue la pobre señora a la iglesia y le encendió un cirio a Santa Rita de Casia, patrona de las causas desesperadas, y otro a Santa Lucía, que abre los ojos de los que no ven, si bien no puede abrir los de aquéllos que no quieren ver. También le rezó una novena a San Judas Tadeo, el santo de los imposibles. Por último, para mayor seguridad, compró en el mercado unos polvos de la Madre Celestina y los dispersó abajo de la cama de su hijo después de rezar el ensalmo de las Siete Verdades.

Finalmente se encaró con el muchacho en la soledad de su recámara de viuda, y de buenas a primeras le preguntó si era cierto lo que en el pueblo se decía, que se iba a casar con la Erilema –así se llamaba la fulana–, y que ella se jactaba de que de blanco iba a ir a la iglesia, y sin puntitos de color en el vestido como debían ir, según ley no escrita, las que al altar llegaban sin la flor de su virginidad.

El muchacho dijo que sí. Que ya sabía lo que era esa mujer, pero que ella le había jurado y perjurado que cambiaría de vida. También le prometió que le sería fiel, al menos frecuentemente. Había que tener compasión de ella, dijo el muchacho, y pensar que no sería ya lo que antes fue.

La madre no respondió directamente a los pronunciamientos y alegatos de su hijo. Sin hacer más comentario ni repetir sus vivas instancias le recitó unos versitos que había oído hacía mucho, de labios de su padre:

El muchacho no respondió a aquello. Se quedó cavilando, y caviloso se le vio por unos días. Después fue otro, como si hubiera salido de un pozo. Dejó de ver a la mujer, que estaba ya tan vista, y el arreglado matrimonio se desarregló. La madre no sabía si dar las gracias a Santa Rita, a Santa Lucía, a San Judas Tadeo o a la Madre Celestina.

Leer la noticia completa en Vanguardia (Coahuila) ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).

Más de Vanguardia (Coahuila)

Ver todo ›

Más en México

Ver todo ›