Este mexicano convierte plástico desechado en paredes y techos: ya construyó más de 500 habitaciones
Más de 500 ampliaciones de habitaciones comenzaron su vida como plástico desechado.
Esa es la idea detrás de EcoDom, una empresa fundada en Puebla por el mexicano Carlos Daniel González para convertir residuos que normalmente terminarían en la basura en paneles destinados a construir muros y techos.
El proyecto nació al intentar enfrentar dos problemas al mismo tiempo: la cantidad de plástico que se acumula y las dificultades que tienen algunas familias para acceder a una vivienda adecuada.
En lugar de pensar en el reciclaje como una forma de fabricar otra botella o envase, González buscó darle al material una segunda vida en una industria completamente distinta .
Para hacerlo, EcoDom desarrolló un proceso que comienza con la recolección y clasificación del plástico, continúa con su trituración y calentamiento y termina con una prensa que transforma el material en grandes paneles.
La idea es tan sencilla de explicar como curiosa de imaginar: que una botella, un juguete viejo o cualquier otro residuo plástico termine convertido en parte de una casa. {"videoId":"xayk41y","autoplay":true,"title":"Tap-to-Share para compartir fotos", "tag":"Android", "duration":"17"} La historia comenzó en Puebla Carlos Daniel González creció en Puebla y, de acuerdo con el perfil publicado por Unreasonable Group , desde pequeño estuvo expuesto al problema de la contaminación y a la cantidad de plástico que se acumulaba en su entorno.
Al mismo tiempo, conocía las dificultades de familias con recursos limitados para acceder a una vivienda adecuada .
La combinación de esos dos problemas terminó marcando el rumbo del proyecto.
En 2013 fundó EcoDom con la idea de desarrollar un material constructivo a partir de plástico reciclado, no solo para evitar que esos residuos terminaran en vertederos, sino para incorporarlos en proyectos de vivienda social.
La apuesta tenía una diferencia importante frente al reciclaje tradicional.
González no buscaba que una botella regresara necesariamente a convertirse en otra botella, sino que el material pudiera abandonar por completo su uso original y entrar en otra cadena productiva y que dejara de ser un envase para convertirse, literalmente, en una pared.
Así convierten el plástico en paneles El proceso comienza bastante antes de que aparezca el horno.
Primero se recolectan los residuos y se clasifican para separar los materiales que pueden utilizarse, mientras se eliminan aquellos que podrían generar vapores perjudiciales cuando sean calentados.
Entre los objetos recuperados había productos tan comunes como botellas y juguetes viejos.
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