México-EU: seguir el dinero para golpear al crimen
Algo está cambiando en la relación México-Estados Unidos en materia de inteligencia financiera.
Y esta vez la señal no viene de un discurso diplomático, sino de algo mucho más importante: cooperación operativa y resultados.
Al frente de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) está Omar Reyes Colmenares, quien sustituyó a Pablo Gómez que pasó de noche en el cargo y ocasionó uno de los peores problemas en los últimos años en el sistema bancario, por lo que hay que reconocer que el cambio de titular también parece haber venido acompañado de un cambio de dinámica con las autoridades estadounidenses: más intercambio de información, capacitación y coordinación directa con el sistema financiero.
La fotografía de estos días es reveladora.
Ayer unos 40 ejecutivos de instituciones bancarias mexicanas participaron en un seminario con especialistas del IRS Criminal Investigation, DEA, FBI y DHS, además de autoridades mexicanas.
No fueron funcionarios públicos, fueron precisamente quienes tienen la responsabilidad de detectar operaciones inusuales y reportar actividades sospechosas.
Y hay que decirlo: los oficiales de cumplimiento son la verdadera barrera para evitar que el dinero sucio llegue al sistema.
Todos buscan evitar ser el siguiente señalado por Estados Unidos.
Autoridades y sector financiero están empujando una lógica distinta: seguir el dinero y, sobre todo, conectar la información financiera con las estructuras completas del crimen organizado y ahí, la coordinación con Estados Unidos cobra valor y ambos países tienen claro la importancia de la cooperación.
Esto porque el dinero del crimen tampoco tiene nacionalidad, porque puede originarse en un país, fragmentarse en pequeñas operaciones en otro y terminar financiando una estructura criminal en México.
El propio Justin Campbell, del IRS-CI, expuso precisamente un caso de este tipo durante el foro.
La participación de los bancos es fundamental porque son quienes generan millones de avisos y reportes que, correctamente analizados, permiten pasar de una operación aparentemente normal a identificar patrones, beneficiarios y redes financieras y ahí, entra el trabajo de la UIF que lleva Reyes Colmenares que también ha profundizado la relación con organismos como el Grupo Egmont y agencias estadounidenses como FinCEN, OFAC, IRS, FBI y DEA.
Además, Reyes Colmenares explicó que cada inmovilización o incorporación a la lista va acompañada de una denuncia ante la FGR.
La lógica, dijo, es dejar de analizar operaciones aisladas para identificar y afectar las estructuras económicas completas de las organizaciones criminales.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.