¿El nuevo cuello de botella es el líder?
Durante años, uno de los problemas de las empresas fue la lentitud para producir información.
Elaborar un informe, comparar alternativas o desarrollar una propuesta podía tomar varios días o semanas.
La inteligencia artificial aceleró el ritmo y hoy genera análisis, escenarios y presentaciones en minutos, mientras el directivo conserva la misma capacidad humana para revisar, contextualizar y decidir. ¿Es el jefe el cuello de botella? Harvard Business Review reportó que el 89 por ciento de los líderes describe un entorno agotador de revisión permanente.
Cada colaborador puede presentar más, propuestas, pero alguien debe valorarlas.
En esas condiciones, el líder puede detener el avance al estar limitada su capacidad de revisión.
Sin embargo, el punto central es que esa “lentitud” no provenga del exceso de control, sino de ejercer el criterio necesario para valorar las consecuencias.
El directivo agrega valor cuando incorpora elementos que un análisis automatizado suele dejar fuera.
Conoce la historia de la organización, los compromisos adquiridos, las relaciones entre las personas y el momento político para actuar.
También considera quién resultará afectado, qué precedente se establecerá y qué podría ocurrir si los supuestos resultan equivocados.
Ese juicio requiere tiempo.
El problema comienza cuando esa responsabilidad sirve para revisar cada detalle.
Hay jefes que desean autorizar documentos, mensajes, cambios y propuestas.
Hablan de prudencia, pero han creado equipos incapaces de avanzar sin ellos.
Conviene preguntarte si los colaboradores esperan porque una decisión requiere la experiencia o porque nunca se definió si pueden resolver por su cuenta.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.