Puerto Rico introdujo mangostas para combatir las ratas en los cañaverales. 150 años después, son el principal foco de rabia en la isla
Hacia la década de 1870, los dueños de las plantaciones de caña de azúcar en el Caribe enfrentaban un dilema en apariencia simple: las ratas estaban devorando y arruinando sus cosechas.
Para resolverlo, decidieron importar desde la India a un pequeño depredador que parecía ideal para la tarea: la pequeña mangosta india .
Puerto Rico fue uno de los territorios donde se implementó la medida.
Siglo y medio más tarde, la industria azucarera que debían proteger casi ha desaparecido por completo de la isla, pero las mangostas siguen ahí.
Y no solo eso: se transformaron en una agresiva especie invasora . {"videoId":"xaa9jz8","autoplay":true,"title":"Sony 1000X The Collexion", "tag":"Sony", "duration":"94"} La solución ideal .
El cultivo de caña de azúcar se había convertido en el motor de la economía puertorriqueña, pero las ratas representaban una plaga devastadora para los sembradíos.
A lo largo del siglo XIX, hacendados caribeños comenzaron a traer pequeños ejemplares de mangosta india para utilizarlos como una forma rudimentaria de control biológico: en vez de exterminar a los roedores por su cuenta, introducirían un depredador natural que hiciera el trabajo sucio.
Puerto Rico apostó por ese plan en los años 1870.
En el papel sonaba impecable; en la práctica ecológica, el resultado fue radicalmente distinto.
Las mangostas no tardaron en multiplicarse y dispersarse, pero jamás resolvieron el problema por el que fueron importadas.
Una de las razones, en retrospectiva, raya en lo absurdo: las mangostas tienen hábitos esencialmente diurnos, mientras que las ratas que azotaban los cañaverales son activas principalmente de noche.
Presa y cazador compartían el mismo espacio geográfico sin cruzarse durante la mayor parte de sus horas de actividad.
Las ratas siguieron dañando las cosechas y Puerto Rico terminó albergando una nueva especie foránea plenamente capacitada para sobrevivir y prosperar por su cuenta .
En Xataka México México soltó 23 bisontes en 2009; una década y media después, habían cambiado por completo el paisaje de Janos Lejos de extinguirse, la mangosta encontró presas alternativas de inmediato .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.xataka.com.mx — el contenido pertenece a Xataka México.