Los Churubusco muestran la piel de las películas
Durante más de una década, ropa que usaron Demian Bichir, Cecilia Suárez y Ana de la Reguera quedaron abandonados en una bodega; lo mismo que un confesionario religioso de más de dos metros de altura de Juan Manuel Bernal y una maleta de Damián Alcázar.
Dos réplicas de cañones utilizados por el ejército realista de Independencia y radios de los años 60 también estaban olvidados.
Los artículos habían sido en su mayoría hechos ex profeso o comprados para formar parte de cintas como Hidalgo, la historia jamás contada, Morelos, Obediencia perfecta y El viaje de Teo, pero habían quedado ahí, esperando pasar el tiempo.
Hoy, todo eso ha sido rescatado y podrá ser reutilizado en renta o comprado por quien así lo quiera, en lo que será un concepto llamado La piel de las películas, en los emblemáticos Estudios Churubusco y que tendrá carácter de permanente.
EL UNIVERSAL tuvo acceso a esta primera colección que consta de más de mil objetos (pero hay muchos más, que por espacio no estarán por ahora), en un área inicial de casi 400 metros cuadrados.
La entrada es gratuita y a todo público, esperando aprovechar los recorridos que organizan los Estudios por sus instalaciones al sur de la ciudad, para quien quiera adquirirlos.
“La idea surgió porque todo estaba abandonado en una bodega, muchas cosas se echaron a perder y pues pienso que el cine no es desechable, sino que todo merece otra vida”, comenta Lourdes García, directora de la galería y productora de cine.
“Hay cosas originales de la época que fueron compradas en varios lugares, la mayoría son reproducciones con mucha calidad.
Fueron dos años de preparar todo, de seleccionar, de mandar lavar o a tintorería”, recuerda.
De todas las épocas El concepto contó con la colaboración inicial de Brigitte Broch, la diseñadora de producción ganadora del Oscar por su trabajo en la película Mouline Rouge, y fue la museógrafa Patricia García la que dio el look a la experiencia dividida en nueve módulos.
“Son cosas como de 20 producciones tanto de cine como de televisión y cosas de época, la mayoría para ajustarse a la época de 1800 e inicios de 1900; lo más nuevo es de 1970”, detalla Lourdes.
Está por ejemplo el chaleco de piel que Dagoberto Gama lució en Morelos, la mesa en la que comían los alumnos de Obediencia perfecta, la sotana de Bichir como Miguel Hidalgo y ropa de campesino tratada para simular envejecimiento, lodo y con hoyos.
Pero también candelabros, guanteras de los 60, enciclopedias con encuadernación de piel y madera, utensilios de barro y una especie de botas pintadas como pies humanos, de los extras, para simular que andaban descalzos.
Los objetos pueden ser comprados con precios variables que pueden iniciar desde los 100 pesos y llegan a los miles, o rentados por quien lo necesite, con precios a tratar.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.eluniversal.com.mx — el contenido pertenece a El Universal (Espectáculos).