El privilegio del bufón
Durante siglos, el poder ha respetado un pacto no escrito con el humorismo: “Tú haz tu crítica, alégrales un poco la vida a los infelices aldeanos (que al menos sientan en su fuero interno que en algo están por encima de la élite) y no me des mucha lata...
Con suerte y hasta te hago bufón real”.
Desde luego, cada régimen y gobernante establece los límites para hacer bromas a costillas de sus preciosas majestades.
Hoy en China, por ejemplo, hay 0.002 por ciento de tolerancia a la sátira política.
Se dice que por llamarle Winnie Pooh a Xi Jinping te cortan una de tus cabezas...
Y si sólo tienes una, pues mala suerte.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).