Llegar a fin de mes también tiene género
Durante años, la conversación sobre la desigualdad económica entre mujeres y hombres se ha centrado en mirar hacia arriba: al techo de cristal, esa barrera invisible que limita su acceso a posiciones de liderazgo y mejores salarios.
Sin embargo, desde el sector financiero también debemos mirar la vida cotidiana.
No nos corresponde explicar una realidad que millones de mujeres viven y administran todos los días, sino preguntarnos qué barreras seguimos reproduciendo y qué debemos cambiar desde nuestro ámbito de responsabilidad.
Ahí aparece el llamado “piso pegajoso”: la carga desproporcionada del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que, sumada a ingresos inestables y menores oportunidades, limita la movilidad económica de muchas mujeres.
Para millones, el reto inmediato es hacer que el ingreso alcance hasta el final del mes.
La presión se vuelve visible en coyunturas como el regreso a clases.
Estimaciones recientes ubican el gasto entre 5 mil 600 y cerca de 11 mil pesos por estudiante, dependiendo de si se consideran solo útiles o también uniformes, calzado e inscripciones.
Detrás de cada lista existen decisiones que rara vez aparecen en las estadísticas: qué compra se pospone, qué gasto se divide o qué necesidad tendrá que esperar.
Apenas hace unos días, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó los resultados de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025, que permiten dimensionar esta presión.
En México, 19.2% de las mujeres reportó dificultad o mucha dificultad para cubrir los gastos habituales del hogar, frente a 15.2% de los hombres.
Además, 25% de ellas presentó indicios de ansiedad, frente a 17.4% de ellos.
Aunque estos resultados no equivalen a diagnósticos clínicos ni prueban causalidad, sí muestran brechas relevantes en el bienestar.
Una parte del contexto se encuentra en un recurso que rara vez aparece en los estados de cuenta: el tiempo.
Según la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024, las mujeres dedicaron en promedio 39.7 horas semanales al trabajo doméstico, de cuidados y voluntario; los hombres, 18.2.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.