Recaudar más o crecer más: el dilema detrás de la propuesta de reforma al ISR 2027
El pasado 8 de septiembre se presentó una de las propuestas de reforma al Impuesto sobre la Renta (ISR) más agresivas de los últimos años.
Bajo la bandera del combate a la evasión, las operaciones simuladas y las llamadas empresas factureras, la iniciativa plantea restricciones relevantes a deducciones, pérdidas fiscales e intereses que, de aprobarse, podrían modificar de manera significativa la tributación de una parte importante del sector empresarial.
El diagnóstico es difícil de cuestionar.
Las operaciones inexistentes erosionan la recaudación, distorsionan la competencia y perjudican a quienes sí cumplen.
Combatirlas no sólo es legítimo, sino indispensable.
El reto surge al analizar si las medidas propuestas guardan una relación suficientemente estrecha con ese objetivo.
La propia exposición de motivos señala que la reforma busca fortalecer el combate a las factureras, pero también robustecer la capacidad financiera del Estado para atender necesidades sociales y de inversión pública.
La referencia es reveladora: no estamos únicamente frente a una iniciativa antiabuso, sino también ante una propuesta claramente recaudatoria.
La distinción no es menor.
Una medida contra la evasión busca identificar y corregir una conducta indebida.
Una medida recaudatoria pretende ampliar la base gravable o anticipar el pago del impuesto, incluso respecto de operaciones cuya existencia y validez no están en duda.
Ambos objetivos pueden coexistir, pero no son lo mismo.
Uno de los argumentos centrales de la iniciativa es que los contribuyentes con altos niveles de deducciones presentan una mayor incidencia de operaciones con sujetos considerados de riesgo.
A partir de esa correlación se proponen limitaciones que alcanzan a un universo mucho más amplio de empresas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.