El poder de tus contribuciones para exigir tus derechos
Hacer valer nuestros derechos requiere financiación pública.
Por eso, hacemos un llamado al civismo fiscal y a la vigilancia del gasto.
Los derechos cuestan.
Desde la gestión del sistema de justicia a la movilización de bomberos especializados para sofocar incendios.
Del desplazamiento de tropas en una guerra hasta la garantía de construir rampas para personas con discapacidad.
Todo ello implica un costo.
Bajo esta premisa y estos ejemplos, los académicos Stephen Holmes y Cass Sunstein argumentaron, a finales del siglo pasado, que no basta con que los derechos estén reconocidos en la Constitución, sino que es necesario contar con los recursos humanos, financieros y materiales para hacerlos exigibles.
En tal sentido, sólo un buen sistema recaudatorio basado en una gestión transparente y responsable de los recursos públicos permite que las contribuciones garanticen las libertades.
Para Holmes y Sunstein, financiar derechos fundamentales a partir de las recaudaciones los convierte en bienes públicos.
Por ello, consideran que todos los derechos son positivos.
Es decir, requieren la acción intencionada —“positiva”— del Estado para garantizarlos.
Pero no está solo: la ciudadanía también tiene la responsabilidad de exigir su cumplimiento.
LA BRECHA DE CONCIENCIA DE LOS MEXICANOS En México hay un enorme vacío entre los derechos reconocidos en la Carta Magna y su materialización cotidiana.
Se reconoce el derecho a la salud, a una vida libre de violencia, a la igualdad y a un medio ambiente sano.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.