CDMX: La ciudad de Clara Brugada
La Ciudad de México es tan odiada como admirada.
Es un lugar donde se cruzan el México indígena con el colonial, el revolucionario, el moderno y el globalizado.
Es también el principal centro del poder político, económico, financiero, educativo, científico y cultural.
Habitar en este crisol es un privilegio si la actividad de quien lo vive puede hacerse a una distancia para caminar o moverse en bicicleta, pero es una pesadilla si se tiene que cruzar.
Tiene costos.
Sólo en consultas de estrés, por mencionar uno de ellos, se pasó de mil 015 en 2020 a 2 mil 472 en 2024, con más de 800 capitalinos padeciendo malestares psicológicos por la movilidad, la densidad y su saturación, la inseguridad o su percepción de ella, la incertidumbre institucional y la presión económica.
Esta semana fue una de esas que resultan espantosas para miles.
El austericidio decretado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador generó sus peores externalidades, afectando la vida del ciudadano ordinario.
Deshidrató los recursos para el transporte público, por lo que no hay mantenimiento y el Metro tiene un promedio de 447 fallas de algún tipo cada día.
Se deshicieron de los expertos en tráfico y no hay quien lo regule con efectividad, lo que causa congestionamientos el 76 por ciento del tiempo y hace que un automovilista pierda 184 horas al año, siete días de su vida.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).