Los dientes del T. rex revelan que era de sangre caliente
El Tyrannosaurus rex era un dinosaurio de sangre caliente, con una temperatura corporal estimada de unos 36,3 grados, según un análisis del esmalte dental de dientes fósiles, por lo que habría sido un animal activo, que cazaba o se alimentaba de carroña para nutrir su rápido metabolismo.
El descubrimiento que publica Science Advances lo realizó un equipo de investigadores encabezados por la Universidad de California en Los Ángeles (Estados Unidos).
Aunque el T. rex era un reptil escamoso y ovíparo, su temperatura corporal estimada de 36,3 grados (± 2,5) es comparable a la de un mamífero peludo y de sangre caliente, y similar a la de los humanos.
Lee también Premios Nobel 2026 ya tienen fechas; los anuncios arrancan con fisiología o medicina Estos hallazgos se suman a las pruebas de que, al menos, algunos miembros del clado Dinosauria eran de sangre caliente, lo que tiene implicaciones sobre cómo y dónde vivían.
La clave para medir la temperatura del T. rex está en sus dientes, en concreto en un enlace químico que isótopos raros de carbono y oxígeno forman entre sí en el interior del esmalte dental.
El número de esos enlaces aumenta a temperaturas más bajas y disminuye a más altas.
Así, un animal de sangre caliente tendrá menos enlaces químicos de este tipo en sus dientes.
Lee también Alumnos del IPN crean sistema para detectar contaminación en el agua; utiliza Inteligencia Artificial Los diente son la base para utilizar los isótopos como termómetro, porque el esmalte presenta grandes estructuras cristalinas que son extremadamente duraderas, explicó el investigador Robert Eagle, de la Universidad de California (UCLA) y uno de los firmantes del artículo.
La temperatura corporal del dinosaurio respalda algunas teorías sobre su comportamiento, que ha sido deducido por la ciencia a partir de los indicios que quedaron de esa especie hace más de 60 millones de años.
Un T. rex con termorregulación sería un animal activo, que cazaba o se alimentaba de carroña para nutrir su rápido metabolismo, afirmó Eagle.
Además, era capaz de sobrevivir en un rango de hábitat más frío, extendiéndose a territorios en los que los animales de sangre fría habrían fracasado, destacó el coautor del estudio Alessandro Chiarenza, del University College de Londres.
Lee también ¿Cómo está la salud sexual de América Latina? El descubrimiento aporta también datos a la cronología, que muestran hasta qué punto este antepasado de las aves modernas ya se había diferenciado de los dinosaurios de sangre fría.
Los investigadores desarrollaron su método del 'termómetro prehistórico' hace una década, utilizando huesos para determinar si los animales extintos eran de sangre caliente o fría, pero probarlo con un T.
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