NosotrAs: La IA y las nuevas desigualdades de siempre
La inteligencia artificial (IA) suele presentarse como sinónimo de futuro y progreso.
Pero no toda transformación tecnológica es, por sí misma, incluyente.
Cuando una sociedad arrastra desigualdades profundas, la tecnología no las borra: muchas veces las reproduce y, en ocasiones, las amplifica.
Eso ocurre con la brecha digital.
Durante años se pensó que el problema se resolvería con más computadoras, más conectividad y más capacitación.
Hoy sabemos que no basta.
La desigualdad digital no es solo una cuestión de acceso a internet, sino también el reflejo de brechas previas de ingreso, territorio y, de manera muy clara, de género.
Las mujeres no enfrentan la digitalización en las mismas condiciones que los hombres.
En contextos de mayor precariedad, especialmente, convergen varias desventajas: menor autonomía económica, menor acceso a herramientas tecnológicas y menos tiempo disponible debido a la distribución desigual del trabajo doméstico y de cuidados.
En México, la diferencia en el uso de internet entre hombres y mujeres podría parecer menor, pero existe.
Mientras 84.1 % de los hombres utiliza internet, entre las mujeres la cifra es de 82.3 por ciento.
Y aunque la distancia no luce abismal, se vuelve más relevante conforme avanza el uso de tecnologías más complejas, como la IA.
Diversos estudios muestran que las mujeres utilizan menos herramientas de IA que los hombres.
Esto importa por una razón simple: estos sistemas aprenden de los datos y de la interacción con las personas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).