La paridad ideal del peso: ¿cuál es?
En cuestión de seis semanas, el peso pasó de su nivel más fuerte en un año, cuando rondó 16.90 por dólar en septiembre, a la zona de 18.60 a 18.80 en que se ha movido esta semana.
Ayer por la noche estaba ya en 18.88 pesos por dólar.
Una depreciación de alrededor de 10 por ciento que reabrió la pregunta de siempre. ¿Cuál es la paridad ideal para la economía mexicana? El movimiento alcista del dólar tiene una clara explicación financiera, como ya se los hemos comentado.
El diferencial de tasas entre Banxico, detenido en 6.50 por ciento, y la Reserva Federal, que tras el alza de septiembre mantuvo el miércoles su rango en 3.75 a 4.00 por ciento, se encuentra en su punto más estrecho en años, y con ello se adelgazó el premio que sostenía al peso.
Pero más allá de la coyuntura, conviene volver al fondo del debate.
La respuesta intuitiva divide al país en dos bandos.
Un dólar barato favorecería a los importadores, a los viajeros al extranjero y al control de la inflación.
Un dólar caro sería el aliado natural de los exportadores.
Bajo esa lógica, el tipo de cambio idóneo sería un punto medio que repartiera los costos entre ambos intereses.
El problema es que la estructura productiva mexicana disolvió esa frontera hace décadas.
Vea los datos de la balanza comercial de enero a septiembre, publicados el martes pasado por el INEGI.
De cada 100 dólares que importamos, 80.40 corresponden a bienes de uso intermedio y 7.10 a bienes de capital, es decir, maquinaria y equipo para producir.
Apenas 12.50 son bienes de consumo.
Casi 88 de cada 100 dólares que compramos al exterior entran a las fábricas, no a los aparadores.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.