Lo que deja el relato de Valentín Yankelevich: las consecuencias del maltrato infantil y la urgencia de escuchar
“Eran golpes, gritos, maltrato.
A mí nunca me gustó estudiar.
Pero las ocho horas que pasaba en el colegio eran las mejores del día porque no volvía a mi casa.
Yo sabía que, al volver, se desataba el infierno.
Era constante.
Sabía que no tenía escapatoria: agarrarme de los pelos, llevarme por la escalera, pegarme, dejarme encerrado en el cuarto, traerme la comida cuatro horas después, fría, apoyarla en el piso y decirme: ‘Tomá, comé’.
Más allá de los golpes y la violencia, era la persona que supuestamente nos tenía que cuidar después de perder a nuestra mamá.
Era todo durísimo”.
La conmoción que provoca el relato de un sobreviviente adulto de maltrato infantil expone el desierto en el que se encontró ese niño: dependía de los cuidados de quien lo lastimaba y necesitaba, para sobrevivir, que otro adulto le creyera y decidiera ayudarlo.
Así describió Valentín Yankelevich , en una entrevista con Tatiana Schapiro para Infobae , la violencia que sufrió durante su infancia.
El colegio era el lugar donde podía pasar unas horas sin tener que volver a la casa en la que lo lastimaban.
Son muchos los niños y niñas que viven situaciones de violencia infantil : atraviesa todas las clases sociales.
No todos encuentran a alguien que les crea y actúe para protegerlos.
Un informe publicado este octubre por la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema muestra cuánto puede prolongarse ese sufrimiento.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae (Salud).