Luis Manuel Aguana: La falsa ilusión del tutelaje venezolano
Para poder entender lo que está sucediendo hoy en Venezuela, es necesario entender primero que lo que ejerce la Administración de Donald Trump sobre el país no es un tutelaje, sino coacción.
Esto es una amenaza diaria, directa y permanente sobre quienes ejercen el poder en Venezuela, y cualquier fuerza opositora con rabo de paja y expediente abierto de corrupción en los EEUU.
Eso lo expliqué con más detalle hace algunos días en mi nota anterior del 7 de agosto.
Sin embargo, aún se le siguen solicitando a los EEUU acciones —como sacar a Delcy y su interinato— que no están en su alcance de acción jurídica realizar (me refiero a acción jurídica dentro de los EEUU), y que solo pudieran ser posibles si efectivamente los EEUU hubieran invadido a Venezuela con una autorización AUMF de su Congreso, tal y como lo hicieron con Irak en 2003 ( Authorization for Use of Military Force against Iraq, Resolution of 2002 ) (ver Venezuela: La fuerza de la coacción, en https://ticsddhh.blogspot.com/ 2026/08/venezuela-la-fuerza- de-la-coaccion.html ).
Si se pusiera un poco de atención a lo anterior, se podría entender por qué está sucediendo que el régimen continúe como si Maduro siguiera en el poder.
Lo que convierte esa coacción en tutelaje es que, por intermedio de esa amenaza creíble aplicada tanto al régimen como a su oposición, están caminando juntos y agarraditos de la mano por la misma senda, a pesar de que los venezolanos la rechacemos por la calle del medio.
Y no solo eso.
Eso explica por qué Delcy sigue en su puesto y la razón por la cual los EEUU no tienen manera de deshacerse de ella, salvo llevándosela como lo hicieron con Maduro.
De resto, se tienen que calar, como el resto de todos nosotros los venezolanos, los procedimientos para sustituirla de la institucionalidad restante y retorcida que aún queda en Venezuela.
Pero lo más grave no es solo eso.
Mientras Delcy Rodríguez y el resto de los “extraíbles” (designemos con ese término a todos sobre los que pesa amenazante la espada de Damocles que le cayó a Maduro, de la misma manera como llamaron “extraditables” a los narcos colombianos) estén en sus puestos, los EEUU podrán ejercer algún control sobre ellos.
Cuando esa situación cese, ya sea porque se los lleven o ellos abandonen el poder con la anuencia de los EEUU, la Administración Trump no podrá, debido a limitaciones de su propia institucionalidad, ejercer ninguna influencia sobre lo que venga luego en Venezuela, ni sobre sus próximos gobernantes.
Hecha esta aclaratoria, nos podemos explicar por qué María Corina Machado (MCM) no se encuentra en esa “Mesa de Diálogo”: porque es incoercible (al menos en los términos en que el resto sí es coercible), por lo que se constituiría en un obstáculo previsible para los planes de esa Mesa.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lapatilla.com — el contenido pertenece a La Patilla.