domingo, 18 de octubre de 2026 MediosSobre🌓
🇻🇪 VE ▾
ÚLTIMA HORA
› Un mes sin energía eléctrica cumplieron 15 familias en Mérida tras la avería de un transformador› María Corina reafirmó su respaldo a la negociación y exigió nuevo CNE y TSJ «a la mayor brevedad»› Destacan participación de la juventud venezolana en la Segunda Consulta Popular› AD en Resistencia realiza jornada política en cuatro municipios de Bolívar› LaLiga: Sigue cada jugada del Real Madrid vs Sevilla en vivo› El impacto psicológico y social del secuestro en Venezuela› Jorge Giménez: el protegido de Delcy Rodríguez y sus negocios con Pdvsa› Presidenta Delcy Rodríguez celebra Segunda Consulta Popular Nacional 2026› La venezolana Victoria Escalona debuta en el The Hana Taekwondo Championship en EE UU› Embajador venezolano propone apertura de la frontera con Colombia las 24 horas› Un mes sin energía eléctrica cumplieron 15 familias en Mérida tras la avería de un transformador› María Corina reafirmó su respaldo a la negociación y exigió nuevo CNE y TSJ «a la mayor brevedad»› Destacan participación de la juventud venezolana en la Segunda Consulta Popular› AD en Resistencia realiza jornada política en cuatro municipios de Bolívar› LaLiga: Sigue cada jugada del Real Madrid vs Sevilla en vivo› El impacto psicológico y social del secuestro en Venezuela› Jorge Giménez: el protegido de Delcy Rodríguez y sus negocios con Pdvsa› Presidenta Delcy Rodríguez celebra Segunda Consulta Popular Nacional 2026› La venezolana Victoria Escalona debuta en el The Hana Taekwondo Championship en EE UU› Embajador venezolano propone apertura de la frontera con Colombia las 24 horas
Política

«Moral revolucionaria», por Humberto García Larralde

TalCual ·
«Moral revolucionaria», por Humberto García Larralde

Correo: [email protected] El paso de los meses luego de la detención del dictador Maduro y su esposa ha ido desnudando las dimensiones de la tragedia que urdió sobre Venezuela el chavismo, superando aún nuestras percepciones de antes.

La demora, desidia e incompetencia en atender a las víctimas del terrible sismo doble del pasado 24 de junio es la tapa al frasco que completa la naturaleza criminal de quienes se apoderaron del país alegando un pretendido proyecto «revolucionario».

Uno se pregunta, ingenuamente: ¿Es que no se daban cuenta del daño que nos hacían? ¿Por qué continuaron tanto en sus propósitos? ¿Por qué con tanta saña? ¿Cómo «justificaban» sus crímenes, con qué criterios? Detrás de estas inquietudes se asoman las intríngulis de un poder ejercido por una oligarquía que se fue decantando en quienes mostrasen ser más inescrupulosos y crueles.

Recuerden cómo Maduro premiaba con ascensos, distinciones y emolumentos a quienes eran señalados por violarles derechos a sus propios compatriotas.

Se lo dictaban aquellos que, en su imaginario, representaban el alfa y el omega de la revolución: la gerontocracia castrista que se apoderó de Cuba.

Los «fines superiores» que esta encarnaba obligaban a provisionarla de nuestros valiosos recursos, sacrificando los intereses «subalternos» de quienes eran, en realidad, sus dueños: los venezolanos.

Recordemos, también, cómo el TSJ se convirtió en bufete defensor del fascismo gobernante, convalidando todos sus atropellos mientras perseguía, con acusaciones inventadas, a opositores.

Criterios de bienestar, de humanidad, de justicia y solidaridad, de respeto por nuestros derechos, simplemente no entraban en la ecuación.

Cuando uno se detiene en el relato de quienes fueron presos políticos, en el martirio de sus familiares, en la angustiosa odisea de quienes caminaron miles de kilómetros con la familia a cuestas en procura de una vida mejor, en los millares de jóvenes a quienes se les arrebató su futuro o la generación de trabajadores y empleados que fueron esquilmados de su derecho a una jubilación meritoria, salta la indignación. ¿Cómo calibrar la catadura moral de quienes, de manera deliberada, prosiguieron, año tras año, en estos atropellos? Sumergidos en el lodazal patrimonialista que los engordaba a expensas nuestras, culpaban cínicamente al «imperio» y a los enemigos de la «revolución» de la tragedia nacional.

La sinceridad, honestidad, consecuencia y rectitud de propósitos en la conducción de la cosa pública, así como la empatía con el prójimo, desaparecieron de su código genético.

Sus amenazas de antes contra la población y el imperio, convertidas, ahora, en actitud sumisa que le aprueba a los gringos aquello de que antes denostaban, retrata su doblez.

Leer la noticia completa en TalCual ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en talcualdigital.com — el contenido pertenece a TalCual.

Más de TalCual

Ver todo ›

Más en Política

Ver todo ›