¿Por qué en Carora el exalcalde fue perseguido? La historia comienza en 2024
Ante un padrón electoral dominado por mujeres en el municipio Torres de Lara, correspondiente a Carora, vecinas de distintas trayectorias se capacitaron para convertirse en defensoras clave del sufragio y resguardar las actas electorales del 28 de julio.
Luego de aquellos comicios, se registró un aumento de acciones represivas que terminaron en la imputación del entonces alcalde Javier Oropeza y de otras personas de su círculo cercano Autora: Yoselin Álvarez | Redsonadoras Meses antes de las elecciones presidenciales de 2024 en Venezuela, en la ciudad de Carora, capital del municipio Torres del estado Lara, se tejía una sólida red para defender la voluntad popular que se manifestó a través del voto.
Sus protagonistas fueron mujeres que se prepararon para contribuir a la construcción del país con el que sueñan.
Este movimiento nació, originalmente, de un espacio de resistencia gremial, de un grupo de trabajadoras del sector educativo que se reunían para exigir salarios dignos, la restitución de los contratos colectivos y el cese de la política de bonificación del ingreso.
Sin embargo, en medio de esos debates, la conversación dio un giro decisivo: para transformar sus condiciones laborales era imprescindible incidir en el poder.
Así fue como el grupo decidió abrir sus puertas a amas de casa, militantes de organizaciones políticas e integrantes de la sociedad civil en general.
Mediante talleres, asambleas y charlas formativas comenzaron a capacitarse en la defensa del derecho al sufragio, aprendiendo que el voto es una herramienta para influir en la toma de decisiones locales, regionales y nacionales.
El objetivo final apuntó a fortalecer la participación política de las mujeres en los 138 centros de votación del municipio Torres, donde 75 % del padrón electoral está conformado por mujeres, según los últimos datos disponibles del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Buscaban garantizar que sus voces realmente se escucharan en un contexto político complejo.
En estos espacios, mujeres de distintas edades y con diferentes historias consolidaron redes de apoyo, compartieron experiencias, discutieron los retos que enfrentan a diario y planificaron acciones conjuntas.
Ahí germinó un sentido de comunidad y solidaridad.
El grupo creció entre colegas educadoras, amigas, familiares, con las que, aún dos años después, comparten como una gran familia.
Ahora la red está formada por profesionales en diversas carreras y oficios, pero también por mujeres que no tuvieron acceso a la educación y ahora se sienten escuchadas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en talcualdigital.com — el contenido pertenece a TalCual.