Julio Castellanos: Todo ha quedado atado, y bien atado
En 1969, Francisco Franco, “caudillo de España por la gracia de Dios”, emitió un mensaje a su país y, en particular, a quienes daban soporte a su régimen dictatorial; allí informó sobre su voluntad de designar como sucesor al entonces príncipe Juan Carlos de Borbón.
Una frase se hizo memorable: “Todo ha quedado atado, bien atado”.
La intención, totalmente diáfana del régimen, era asegurar la normalización del gobierno de facto y buscar su perpetuidad por los siglos de los siglos: una dictadura que sobreviviera a su dictador.
La democracia no llegó a España por obra y gracia del Espíritu Santo; llegó porque los españoles lucharon persistentemente en múltiples frentes, en todos los tableros y con todas las herramientas a su disposición.
Lucharon en la clandestinidad, desde el exilio, desde las universidades, buscando respaldo internacional, desde la prensa e, incluso, como se descubriría más adelante, desde los mismos sectores conservadores que, a la muerte de Franco, sintieron que la democracia les podría augurar su supervivencia.
Sin embargo, tanto en aquella España como ahora en Venezuela, las dictaduras hacen crecer y multiplicar; como aquel tipo de mala hierba llamada “escoba dura” que solo hace estorbo en un potrero; a “personalidades”, “dirigentes”, “intelectuales” o “tecnócratas” que ponen todo su esfuerzo, vitalidad y capacidades en que nada cambie, que todo permanezca igual, que todo quede “atado, bien atado”.
Resulta inevitable imaginarlos hablándose a sí mismos y, en plena conversación macbethiana, considerar: “Si hay presos políticos, que se queden presos porque, quién sabe, capaz a la gente, al ver que ya no hay presos políticos, se le ocurre la locura o la insensatez de expresarse con libertad y sin miedo”.
El objetivo y el foco para quienes han decidido que su única ideología es el poder es que se mantenga el statu quo, el soliloquio seguiría más o menos así: “Total, si ya le entregamos el país a Rusia, China y a Cuba, ahora podemos entregarlo a Estados Unidos por el interés superior de quedarnos en Miraflores, que así sea”. ¿Qué podemos notar ahora? Pues que hay muchos respetados voceros de nadie, con amplio centimetraje, o kilometraje, en medios y plataformas digitales, que venden humo.
Absurdos al nivel de afirmar que “es lógica la exclusión de María Corina Machado, tanto de las negociaciones como del país, porque no cuenta con respaldo”, esa aseveración sólo es posible en un universo paralelo.
En este, en el que estamos, María Corina Machado y la Plataforma Unitaria se han legitimado en las urnas electorales en 2023 y en 2024; su mandato sigue vigente.
Otra postura insostenible es la que afirma que AD es excluida de las negociaciones “porque sus diputados renunciaron a la Asamblea 2015 en 2020”.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lapatilla.com — el contenido pertenece a La Patilla.