Demoliciones postsismo en La Guaira: retos técnicos y normativos
Las condiciones extremas de inestabilidad impiden el «desnudado» tradicional de las edificaciones que dictan las normas técnicas, forzando demoliciones de emergencia con escombros mixtos.
Hasta ahora han sido demolidas al menos ocho torres de cinco conjuntos y complejos residenciales distribuidos entre Playa Grande (parroquia Urimare), Caribe y Tanaguarena: Las tores A, B y C del complejo Luisa Cáceres de Arismendi, Residencias Samantha (Playa Grande.
Dos torres), Newport, Arrecife, San Jorge A más de dos meses del doble terremoto que devastó el litoral central, el paisaje urbano de sectores como Macuto, Caribe, Tanaguarena y Playa Grande convive con una nueva y silenciosa amenaza: decenas de torres y edificios residenciales que quedaron estructuralmente devastados.
Columnas fracturadas, nudos colapsados y una alarmante pérdida de verticalidad los mantienen sentenciados a ser demolidos.
Derribar una edificación en condiciones de desarrollo urbano convencional es una obra de ingeniería planificada al detalle, sujeta a plazos y protocolos estandarizados.
Sin embargo, fuentes consultadas por Tal Cual señalan que demoler estructuras que han sufrido un daño sísmico severo es un procedimiento crítico, de altísimo riesgo operacional, que no admite improvisaciones. ¿Cómo se determina qué edificio debe caer, bajo qué criterios científicos se selecciona un método, y cuáles son las complejas particularidades institucionales, logísticas y humanas de este proceso en una zona marcada por la catástrofe? Hasta ahora han sido demolidas al menos ocho torres de cinco conjuntos y complejos residenciales distribuidos entre Playa Grande (parroquia Urimare), Caribe y Tanaguarena: Las tores A, B y C del complejo Luisa Cáceres de Arismendi, Residencias Samantha (Playa Grande.
Dos torres), Newport, Arrecife, San Jorge.
Los procesos de demoliciones en casos como las torres del complejo Luisa Cáceres de Arismendi , en Playa Grande, parroquia Urimare, han estado cargados de incertidumbre por el hecho de que en las estructuras que quedaron de pie, pero inclinadas, no se habían recuperado cuerpos.
La primera demolición también terminó en reclamos por parte de una de las torres de Residencias Los Dos Delfines pues, mientras el ministro de Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, calificaba la operación de exitosa, los propietario del conjunto residencial reclamaban que la torre C de Luisa Cáceres (la primera en ser demolida) había afectado el estacionamiento.
Torre C del complejo Luisa Cáceres de Arismendi antes de ser derribada.
Foto: Roison Figuera El balance oficial del domingo 12 de julio confirmó la magnitud del daño estructural que dejaron los terremotos del 24 de junio en las principales ciudades del país.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en talcualdigital.com — el contenido pertenece a TalCual.