Táchira | Colapso en Puente de Oro sepulta la movilidad entre Rubio y San Cristóbal
El desborde de La Laguna en la Troncal 009, la fragilidad geológica y la falta de inversión gubernamental mantienen en riesgo la vida de miles de transeúntes en Táchira.
Entre travesías peatonales sobre el barro, extorsiones por placas perdidas y pugnas institucionales para drenar la vía, la comunidad exige soluciones definitivas tras más de dos décadas de crisis Daniel Bueno | La Nación La Troncal 009, corredor crucial que representa el principal acceso a la ciudad de San Cristóbal y la enlaza con el municipio Junín, en el estado Táchira, atraviesa uno de sus momentos más críticos.
La emergencia estalló el sábado 22 de agosto, cuando el rebose de una laguna en la parte superior del sector Puente de Oro anegó por completo la calzada.
En horas de la mañana, un autobús que trasladaba personal hacia San Cristóbal quedó inmovilizado al ingresar agua a su motor, obligando a los pasajeros a esperar más de una hora a la intemperie para realizar un transbordo.
Hacia el mediodía, un segundo colectivo sufrió un percance similar.
Para el jueves 27 de agosto, el panorama se mantenía crítico, ya que el agua acumulada continuaba retrasando el flujo vehicular, obligando a los conductores a cruzar a riesgo y generando largas filas.
Los vehículos pequeños sufren recalentamientos al intentar atravesar el tramo.
Un infociudadano denunció a través de un video enviado a Diario La Nación que el tránsito fluye bajo el peligro inminente de que los carros queden atascados, criticando la tardía respuesta oficial.
La crudeza de esta realidad la padece Arianna, quien debe sortear el tramo a diario para llegar a su trabajo en San Cristóbal, terminando habitualmente con ropa y calzado cubiertos de lodo.
A las dificultades físicas se suman las denuncias de abusos cotidianos: usuarios alertaron que la situación empeora rápidamente y reclamaron que ciertas personas presuntamente están cobrando hasta 100 mil pesos colombianos por entregar las placas de los vehículos que logran rescatar del agua.
Odisea peatonal Ante la parálisis vehicular, avanzar sobre las huellas de otros y apoyarse mutuamente se ha convertido en la única alternativa para miles de transeúntes.
Quienes se desplazan a diario entre Rubio y San Cristóbal enfrentan un terreno donde el barro acumulado convierte cada paso en un riesgo constante de caídas y lesiones.
Registros en video evidencian la angustia y el esfuerzo de los peatones al cruzar el terreno inestable.
La travesía requiere guía constante y pasos calculados para evitar resbalar en el lodo denso, entre advertencias de los propios vecinos: “Mire donde están los pies pisados.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en talcualdigital.com — el contenido pertenece a TalCual.