Jeff Koons defiende lo artesanal: “La inteligencia artificial todavía no sabe lo que es el cuidado”
Es el artista vivo más cotizado del mundo , envió obras a la Luna y acaba de diseñar piezas de edición limitada con zafiros, diamantes, titanio y oro blanco para Hublot, una marca de relojes de lujo.
“ Me gusta interactuar, aprender y crecer .
Siempre disfruté poder llegar a un público al que posiblemente no hubiera llegado antes”, dice sin embargo con humildad Jeff Koons a LA NACION.
Una década después de su última entrevista con este diario, cuando visitó Buenos Aires para presentar Seated Ballerina en la explanada del Malba , insiste en que “todo es perfecto tal cual es” .
“Una vez que nos aceptamos a nosotros mismos tenemos la capacidad de aceptar a otras personas, de abrirnos a otros –opina-.
Eso es lo único que realmente me importa”. -Muchos de tus trabajos transforman objetos cotidianos en algo extraordinario, como esta colaboración con Hublot. ¿Por qué y cómo hacés eso? -Me encanta el diálogo con objetos reales, porque encontré una manera de practicar la aceptación.
Empecé a trabajar con ready-mades en los años 79-80.
Hice una serie llamada The New en la que mostraba objetos por su novedad.
Con el tiempo me di cuenta de que este diálogo con los objetos se convierte en una forma de interactuar con el mundo, y de aceptar las cosas como una metáfora para la autoaceptación.
En 1988 hice un trabajo llamado Banality , y creo que comencé a poder articular mi interés en la aceptación y la suspensión del juicio.
Intentaba crear un arte que fuera abierto a todo.
Todo es perfecto tal cual es, no puede ser nada más que eso.
Aceptarlo es total empoderamiento. -Los relojes marcan el paso del tiempo. ¿Cómo te sentís al respecto? -Es bueno tener consciencia de las oportunidades que tenemos.
Algo maravilloso de trabajar con Hublot en estos relojes es la noción de que el tiempo es importante.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.