El ladrón enamorado que asaltó un banco para pagar el cambio de sexo de su pareja: la verdadera historia de “Tarde de perros”
En 2002, cuando los cineastas neoyorquinos Allison Berg y Frak Keraudren lo localizaron y lograron entrevistarlo para su documental The Dog , ya casi nadie recordaba —si alguna vez lo había sabido— quién era John Wojtowicz .
“En aquel entonces, vivía en el olvido con su madre y se alegró de que alguien se acercara a interesarse por él”, contó Keraudren en una entrevista que le hizo la BBC por el estreno de la película.
Además, el tipo la estaba pasando mal.
Hacía tiempo que no conseguía trabajo y se había encaprichado en obtenerlo como custodio en una empresa de seguridad bancaria.
A todas les enviaba la misma carta de presentación, donde como todo currículum se podía leer: “Soy el chico de Tarde de Perros , y si estoy vigilando tu banco, nadie robará un centavo” .
Algunas empresas le contestaban que le agradecían la oferta, pero que no estaban contratando personal; otras, la mayoría, ni siquiera le respondían.
Cuando ya nadie recordaba a John Wojtowicz, Tarde de Perros , película dirigida por Sidney Lumet y protagonizada por Al Pacino y John Cazale hacía tiempo que se había convertido en uno de los mayores éxitos de la historia del cine .
Al estrenarse en septiembre de 1975, todo el mundo recordaba que se trataba de la recreación de una historia real, ocurrida apenas tres años antes, el 22 de agosto de 1972 , cuando John Wojtowicz, Salvatore Naturile y Robert Westenberg intentaron robar la sucursal del Chase Manhattan Bank en Brooklyn , sobre la avenida P 450 en Gravesend, un barrio del suroeste de Long Island.
Un asalto frustrado que transmitido en vivo y en directo por las cadenas de televisión, tuvo en vilo a Nueva York durante 14 horas.
El asalto se inició sobre la hora de cierre del banco y los ladrones calculaban que se llevarían un botín de entre 150.000 y 200.000 dólares del tesoro, pero solo encontraron 29.000 y algunos miles en cheques de viajero.
Poco después de entrar, Westenberg decidió irse y escapó —sin llevarse dinero y dejando su arma—, mientras que Wojtowicz y Naturile, con ocho empleados de la sucursal como rehenes , quedaron atrapados dentro del banco rodeado por decenas de policías y, más tarde, agentes del FBI.
Luego de varias horas de negociaciones, Wojtowicz y Naturile plantearon sus demandas: liberar a una tal Elizabeth Eden, que estaba internada después de un intento de suicidio en el Kings County Hospital Center, a cambio de un rehén; hamburguesas y gaseosas para todos; un transporte hacia el Aeropuerto Internacional John F.
Kennedy para ellos y los rehenes y un avión para volar fuera del país, donde liberarían al resto de los empleados del banco que mantenían en su poder.
El asalto terminó mal, porque al llegar al aeropuerto, el FBI mató a Naturile y logró reducir a Wojtowicz, que se entregó sin ofrecer resistencia.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.