Una estrella récord reveló los secretos del agujero negro central de la Vía Láctea
El centro de la Vía Láctea volvió a sorprender a la astronomía mundial con un hallazgo que desafía los límites del conocimiento sobre los agujeros negros supermasivos.
Un equipo internacional detectó la estrella más cercana y veloz jamás observada orbitando Sagitario A* , el agujero negro de 4,3 millones de masas solares en el corazón galáctico.
El descubrimiento, publicado en la revista Nature , abre una nueva era en la medición de los efectos gravitatorios extremos y la dinámica del espacio-tiempo alrededor de estos colosos cósmicos.
La estrella, denominada S301 , orbita a tan solo 12 unidades astronómicas del agujero negro, completando una vuelta en apenas 8,7 años.
En su punto más cercano, alcanza velocidades de 90 millones de kilómetros por hora, el 8% de la velocidad de la luz.
Con una magnitud en el infrarrojo de 19,3 y una masa estimada de 1,5 veces la del Sol, S301 fue localizada mediante observaciones realizadas con el instrumento GRAVITY del Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral en Chile.
El laboratorio natural del centro galáctico y la física de extremos El centro galáctico, a unos 27.000 años luz de la Tierra, constituye uno de los mejores laboratorios para estudiar la física en condiciones extremas .
“Las estrellas que orbitan Sgr A son objetos muy interesantes, ya que sirven como sondas luminosas del espaciotiempo curvo alrededor del agujero negro”, explicó Felix Mang , coautor del estudio y estudiante de doctorado en el Instituto Max Planck de Física Extraterrestre en Alemania.
La gravedad en esa región es mucho más intensa que en cualquier otro lugar accesible para la observación astronómica, y permite poner a prueba los fundamentos de la relatividad general de Einstein.
Hasta ahora, la estrella S2, con una órbita de 16 años, había sido la principal herramienta para explorar el entorno de Sagitario A* .
Su seguimiento, iniciado en 1992, permitió confirmar dos predicciones clave de la teoría de Einstein: la luz de la estrella pierde energía al salir del pozo gravitatorio del agujero negro y la elipse de su órbita experimenta una lenta rotación, conocida como precesión de Schwarzschild.
En palabras de Mang, “estos efectos dependen únicamente de la masa del agujero negro”.
La nueva estrella S301, al acercarse mucho más al agujero negro, ofrece la posibilidad de medir no solo la masa, sino también el espín, es decir, la rotación.
“ Un agujero negro en rotación arrastra consigo el tejido del espacio, como una cuchara que remueve miel ”, detalla el estudio.
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