Sandra Bullock se refirió al momento personal más oscuro de su vida: “Fue un espectáculo de terror”
Sandra Bullock no dejó la actuación de un día para el otro: la fue soltando de a poco, en el mismo momento en que Bryan Randall, su pareja durante casi una década, empezaba a apagarse por una enfermedad que decidieron mantener en secreto.
Fue una despedida doble, silenciosa, que la actriz recién se animó a contar en detalle años después de haberla vivido.
Todo se precipitó después de La ciudad perdida , la película de aventuras que Bullock protagonizó junto a Channing Tatum .
Bryan ya estaba enfermo cuando llegó el momento de las regrabaciones, esas escenas adicionales que los estudios piden meses después del rodaje original para ajustar el guion o el montaje.
“ Cuando Bryan se enfermó, pensé: ‘No puedo’.
Creí que iba a tener algún problema mental.
Pensaba: ‘No puedo, no puedo, no puedo’ ”, reconstruyó la actriz en el podcast SmartLess, donde por primera vez bajó la guardia sobre esos meses.
“Llegué para la regrabación con solo un par de horas de sueño y recuerdo entrar y que todos me dijeran: ‘¿qué, no has dormido?’”.
El cansancio y la angustia se le notaban en el rostro, literalmente: “ Tenía un aspecto terrible, y cuando digo terrible, me refiero a mi cara, era espantosa .
Pude aguantar unas cuatro horas de la regrabación y me decían: ‘¿Puedes hacer otra toma?’.
Y yo les decía: ‘No puedo, no puedo, tengo que irme a casa’.
Y me fui a casa.” Según contó Bullock, el estudio tuvo que invertir en retocar digitalmente su rostro para que combinara con el resto de la película, un remiendo técnico para tapar un quiebre que era, en realidad, mucho más profundo.
“ Fue un espectáculo de terror ”, resumió Bullock.
Ese día marcó el final, al menos por un tiempo, de su carrera frente a cámara.
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