La tentación del modelo Bukele pone a prueba a dos democracias modelo de América Latina
De Keiko Fujimori a Abelardo de la Espriella , la ola de triunfos de candidatos de derecha que la región viene experimentando en los últimos meses está sustentada por la creciente demanda de seguridad , que se consolidó en casi todos los países de la región como una de las principales preocupaciones sociales.
El éxito de las políticas de reducción del delito de Nayib Bukele ha inspirado en los últimos años promesas de mano dura , que en la práctica muchas veces no tienen los resultados esperados.
Pero ahora el debate sobre cuántas libertades la gente está dispuesta a resignar a cambio de seguridad está poniendo a prueba incluso a países vistos como ejemplos democráticos de la región, como Chile y Costa Rica .
La estrategia de Bukele tiene dos pilares visibles.
Por un lado, la construcción de megacárceles , que ha sido imitada a lo largo de todo el continente americano.
Un informe de Insight Crime publicado este mes estima que hay unas 15 proyectadas o ya construidas , incluida una en la Argentina.
Y por el otro lado, la concentración de poder mediante un régimen de excepción que suspendió garantías constitucionales y permitió detenciones masivas (se estima que el 2% de la población está detrás de las rejas ).
La baja indiscutible del delito en El Salvador tiene un costo institucional altísimo , con un líder que ya ha reescrito las reglas para lograr una segunda reelección .
“Pero a pesar de haber emulado el enfoque de El Salvador, ningún otro país ha logrado replicar sus resultados”, dice el informe.
La experiencia de Ecuador , que ya lleva más de un año, es una primera advertencia sobre los límites de esa fórmula.
Daniel Noboa recurrió a estados de excepción , militarizó las calles y construyó una cárcel de máxima seguridad .
Sin embargo, la violencia siguió creciendo y en 2025 el país alcanzó una tasa récord de 50,9 homicidios cada 100.000 habitantes .
En El Salvador hubo un tercer pilar invisible, pero fundamental: las negociaciones que el gobierno de Bukele mantuvo con las cúpulas de las pandillas y que, según diversas investigaciones, contribuyeron a la caída de los homicidios incluso antes del régimen de excepción.
“Decir que los países están intentando copiar el modelo Bukele es mucho decir”, advierte a LA NACION Guadalupe Correa-Cabrera , codirectora de Contra , un centro de estudios especializado en crimen organizado de la George Mason University .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación El Mundo.