El punto focal de armas o cómo controlar su tráfico antes de que se apriete el gatillo
Madrid, 22 ago (EFE).- El pasado domingo tres personas murieron en un tiroteo en Isla Cristina (Huelva) y entre junio y julio otras tres fueron a asesinadas a tiros en las calles de Barcelona. Son sucesos que han levantado alarma social, pero las estadísticas colocan a España entre los países más seguros gracias, en parte, a una labor de inteligencia que empieza antes de que se apriete el gatillo.
Una misión encomendada a la Guardia Civil desde el Punto Focal Nacional de Armas (PFNA), un órgano que coordina el teniente coronel Manuel Robles, quien relata a EFE el trabajo que realiza y que ya es modelo para otros países.
Recuerda Robles que en España conviven dos realidades: por un lado una creciente alarma social y mediática por los tiroteos que últimamente se han producido -alguno incluso a las puertas de un supermercado-, vinculados en su mayoría a los ajustes de cuentas entre grupos criminales, y por otro la estadística que cifra en 0,69 la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes.
Un índice -recalca el teniente coronel- muy por debajo del de países de nuestro entorno como Francia, Bélgica o Alemania y que coloca a España como un país "superseguro".
¿Qué lo hace posible? Pues, entre otras cosas, la decisión de crear ese PFNA a instancias de Europa ante el convencimiento de que la lucha contra el tráfico de armas "no empieza cuando se aprieta el gatillo", sino con coordinación, inteligencia e intercambio de información entre los países.
En el control de armas hay un antes y un después de dos acontecimientos: los atentados del 11 de septiembre de 2001 de las Torres Gemelas de Nueva York y los de París en 2015 -Charlie Hebdo, Hyper Cacher y Bataclan-.
Tras las acciones terroristas de París, los investigadores descubrieron que el autor, Amedy Coulibaly, usó armas que se habían desactivado legalmente en Eslovaquia y que habían pertenecido al Ejército de ese país, pero habían quedado obsoletas.
De forma legal, se vendieron muchas de ellas a un francés y a un belga que, aprovechando la legislación europea entonces más laxa, las transformaron y las vendieron a 800 euros la unidad, con un beneficio de 500 euros por cada una.
La Comisión Europea se percató de esa laxitud de la legislación e impulsó varias medidas para el control del tráfico de armas, entre ellas la creación de los puntos focales nacionales, que en España funciona desde 2018 dirigida por la Guardia Civil con 15 agentes y que da apoyo al resto de las fuerzas de seguridad.
El PFNA recopila información de las armas incautadas que se han utilizado en cualquier hecho delictivo, es decir, se realiza una trazabilidad desde su número de serie para seguir el rastro legal desde que salió de la fábrica hasta que se desvió al mercado ilegal.
Con toda la inteligencia recabada, el PFNA elabora unos boletines de alarma, traducidos también al inglés, que difunde a los cuerpos policiales nacionales y también a nivel internacional en entidades como Interpol, Europol o Ameripol, entre otras.
Incluso, ha redactado una guía de tres pasos para ayudar a las unidades policiales a identificar el origen de las armas que incautan.
El trabajo del PFNA arroja algunas conclusiones, como q
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