Laura Fernández participó en la destrucción de más de 9,300 armas de fuego en Costa Rica
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, participó en la destrucción de más de 9,300 armas de fuego en las instalaciones del Arsenal Nacional , durante una actividad organizada por la Dirección General de Armamento del Ministerio de Seguridad Pública.
El procedimiento, que contempló oficialmente la destrucción de 9,372 armas, constituye la primera actividad de este tipo desarrollada durante la administración Fernández Delgado y forma parte de los esfuerzos gubernamentales para renovar el armamento de los cuerpos policiales, liberar espacios de almacenamiento y actualizar los inventarios estatales.
La mandataria estuvo acompañada por el ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos , los viceministros Nelson Barquero, Gerardo Castaing y Carolina Castro , así como directores de diferentes cuerpos policiales.
Según informó el Ministerio de Seguridad Pública, la destrucción corresponde principalmente a armamento propiedad del Estado que se encontraba en desuso, en malas condiciones o que había quedado obsoleto para las necesidades operativas actuales.
La institución también confirmó que una parte de las armas eliminadas había sido decomisada y contaba con las resoluciones correspondientes para proceder con su destrucción definitiva.
Esta primera jornada busca contribuir a la reorganización del arsenal estatal, especialmente ante los planes gubernamentales para sustituir equipos antiguos por herramientas que respondan a las condiciones y necesidades de los oficiales.
La eliminación del armamento constituye una medida de control institucional destinada a garantizar que las armas descartadas no vuelvan a utilizarse y que los registros del Estado reflejen adecuadamente las existencias disponibles.
El Ministerio de Seguridad Pública indicó que se prevén nuevas jornadas de destrucción durante la administración Fernández Delgado.
Gobierno prepara compra de nuevas armas para los oficiales Uno de los objetivos de la actividad es facilitar el proceso de modernización del equipamiento policial que actualmente impulsa el Ministerio de Seguridad Pública.
La institución confirmó que trabaja en una nueva compra de armas de fuego destinadas a los oficiales de los diferentes cuerpos policiales.
La adquisición busca renovar parte del armamento utilizado en las labores de seguridad y sustituir equipos que, por su antigüedad o deterioro, ya no cumplen adecuadamente con los requerimientos operativos.
En este contexto, la destrucción de miles de armas permitirá liberar espacio en el Arsenal Nacional, donde se almacena parte del armamento bajo responsabilidad de las autoridades.
Destrucción también modifica los inventarios de seguridad privada La eliminación del armamento estatal tiene implicaciones que van más allá de la reorganización de las bodegas policiales.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae América.