Los expertos en psicología coinciden: quienes pintan la habitación de celeste, rosa o blanco logran un estado de calma y tranquilidad en el descanso
Al momento de elegir el color para pintar las paredes de tu casa es importante pensar en todo.
No solo en seleccionar un tono que combine con los muebles y la decoración , sino también considerar las emociones y sensaciones que queremos que nos genere cada espacio.
La naturaleza nos brinda distintos colores y a cada uno de ellos respondemos distinto.
Tanto personas como animales reaccionamos a las tonalidades que nos rodean.
La psicóloga Bárbara Ayub (MN 57307) del equipo Psicointegral, cuenta que existen distintos grados de respuesta: más a nivel fisiológico (frente al color rojo, el miedo) y también a nivel psicológico, en el caso de los humanos: “ El color de una pared no sólo produce sensaciones, sino algo más profundo que son las emociones.
Y eso obviamente puede afectar a nuestro estado de ánimo”.
Cuenta que se podría hacer una gran división entre colores cálidos y fríos para hablar del efecto que tienen en las emociones.
Los colores cálidos, como el amarillo y el rojo, se vinculan más al fuego y se los considera como excitantes del sistema nervioso : producen exaltación, energía o excitación.
En cambio, los fríos (como el azul, el violeta o el verde) son más sedantes; generan tranquilidad, pasividad, pero también son poco vitales, entonces también nos pueden producir cierta depresión.
Ayub, que además de ser psicóloga, se encuentra actualmente pintando su casa, aclara que los colores pueden afectar al estado de ánimo , pero asegura que no es algo definitivo.
“Influyen también cuestiones de contexto, culturales y la inteligencia emocional que cada persona tenga”.
Cuenta que en un país como India el naranja se puede asociar al budismo y, por ende, a la calma; también que hay personas que están más desconectadas de su parte emocional, “son más racionales, más rígidas, y no les va a producir mucho que le pintes una pared de amarillo”.
Expertos en arquitectura dicen que los espacios abiertos son perjudiciales para la salud mental En este sentido, Marcos Apud (MN 31438), psicólogo, biohacker y wellness coach , explica que colores claros como el celeste, el rosa, el blanco y ciertos tonos pasteles generan un estado de calma y tranquilidad .
Cuenta que jamás utilizó en consultas con sus pacientes camisas que no fueran de esas tonalidades, para ayudar a generar un ánimo de calma mientras conversan.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.