Qué dice la ciencia sobre la utilidad de desconectarse de las redes sociales
La consigna de desconectarse de las redes sociales para recuperar la felicidad suele aparecer como la solución sencilla al estrés que trae el doomscrolling , es decir, el impacto negativo en nuestra salud mental que viene de pasar largos ratos mirando publicaciones ajenas en Instagram o TikTok.
Sin embargo, un riguroso metaanálisis publicado en Scientific Reports desmontó la idea de que abstenerse de las redes sociales nos convierta automáticamente en personas más plenas.
Un equipo liderado por Laura Lemahieu, de la Universidad de Amberes, realizó una revisión sistemática de investigaciones anteriores, seleccionando estudios experimentales donde se obligara a adultos a abstenerse por completo de las redes.
Analizaron 10 estudios de alta calidad que sumaron 4674 participantes .
El análisis se concentró en tres variables de bienestar subjetivo: el efecto positivo (entusiasmo, energía), el efecto negativo (tristeza, anxiety) y la satisfacción con la vida en general.
Los resultados fueron contundentes: no se halló evidencia de que la abstinencia de redes sociales mejore directamente el bienestar .
Dejar Instagram, Facebook o X no aumentó la alegría ni redujo las emociones desagradables.
Lo más llamativo es que la duración del detox no influyó en el resultado : daba exactamente lo mismo estar desconectado un día o casi un mes (hasta 28 días).
Según las investigadoras, los supuestos beneficios de apagar la pantalla (menos notificaciones y comparaciones de nuestra cotidianeidad llena de altibajos con la aparente vida llena de felicidad de Instagram) se cancelan mutuamente con perjuicios inmediatos, como el aburrimiento y la sensación de aislamiento.
El resultado neto es de una neutralidad absoluta.
Regular antes que desconectar Para Lemahieu y su equipo, la desconexión abrupta o el “bajar la persiana digital” no es el camino óptimo .
A futuro, proponen investigar estrategias de desconexión alternativas y más sustentables.
En lugar de un retiro forzado, sugieren aprender a regular el uso cotidiano : establecer límites de tiempo diarios o apagar notificaciones específicas para no arruinar nuestra vida social activa.
Asimismo, recalcan la urgencia de realizar estudios de largo plazo y con muestras más diversas, ya que la mayoría de los experimentos actuales se enfocan desproporcionadamente en estudiantes universitarios occidentales.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Economía.