“No hay evidencia”: qué dice la Sociedad Argentina de la Inteligencia Artificial sobre el peligro de esta tecnología para la humanidad
En el último tiempo, una pregunta acaparó titulares en medios y portales de todo el mundo: ¿puede la inteligencia artificial (IA) destruir a la humanidad? El disparador de esta inquietud fueron los dichos de Jacob Coxon , exempleado de Anthropic , quien decidió renunciar a la compañía luego de afirmar que “quienes están construyendo la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos antes de que acabe la década”.
Desde entonces, las posturas apocalípticas se afianzaron y el debate respecto a su regulación y medidas de seguridad escaló a un nuevo nivel.
Alexander Ditzend, presidente de la Sociedad Argentina de la Inteligencia Artificial, observa este momento como una “transición extremadamente rápida y extremadamente desigual”.
“Hay una velocidad de avance increíble en la capacidad de generar ataques coordinados con bots y no es tan rápido crear una batería de defensa con IA”, ejemplifica.
Sin embargo, aclara que, a pesar de los riesgos que plantea la IA, “no hay ninguna evidencia de que un sistema, de la nada y sin que nadie toque el teclado, tenga algún tipo de idea autogenerada de destrucción de la humanidad”.
En la previa de la SAIAConf 2026 , que se realizará mañana en BA Ferial, el experto conversó con LA NACION sobre las oportunidades y desafíos de esta nueva era tecnológica, las responsabilidades que deben asumir empresas y gobiernos y el rol que puede jugar la Argentina. -En el último tiempo, varios exempleados de gigantes tecnológicas se refirieron públicamente al peligro que supone la IA para el futuro de la humanidad. ¿Qué opinión tiene respecto a esta mirada apocalíptica? -Están pasando muchas cosas que son verdad y que, al mismo tiempo, parecen contradictorias.
La primera tiene que ver con lo más técnico, y es que se acabó esto de que un modelo vaya a buscar data.
Ya no hay más data con la que hacer mejores a los modelos.
Al mismo tiempo, los modelos se volvieron muy buenos para hacer tareas complejas y largas, como entrenar modelos de IA.
La IA es mejor que los propios desarrolladores desarrollando nuevas versiones de la IA.
Hay como una recursión en, justamente, el autoperfeccionamiento recursivo.
Es un excelente momento para llamar la atención y decir “bajemos un poco el nivel de frenetismo, de competencia” y ponernos de acuerdo, generar un marco, compartir información.
Hacer una especie no de apagado, pero sí de toma de conciencia.
Es una tecnología que tiene un potencial gigante para cambiarnos la vida, pero ese potencial es caro.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Economía.