La pensión por discapacidad perdió un 19% de su poder de compra desde la llegada del actual Gobierno
Con la llegada al Congreso del proyecto de Ley de Presupuesto Nacional volvió a encenderse -esta vez, incluso puertas adentro del Gobierno- el debate sobre las políticas de la gestión de Javier Milei con foco en la discapacidad.
Uno de los temas conflictivos, por la intención oficial de direccionarlo hacia una caída del número de beneficiarios con un consecuente ajuste del gasto, es la definición de quiénes pueden acceder a una pensión no contributiva por invalidez. ¿Qué pasó en los últimos años con lo cobrado por quienes tienen esa pensión? Los cálculos hechos por LA NACION arrojan que el monto total percibido en agosto pasado sirvió para comprar un 18,8% menos de lo que podía adquirirse con el importe recibido en diciembre de 2023, cuando asumió el Gobierno.
Ello es así, si se considera la variación promedio de los precios medidos por el Indec para su índice general de inflación, que, claro está, puede no representar lo que ocurre con la suba de gastos en cada hogar.
El deterioro ocurrió porque, si bien desde marzo de 2024 la pensión se actualiza mensualmente por inflación, a partir de ese mismo mes el bono de refuerzo quedó congelado en $70.000.
Las prestaciones por discapacidad están alcanzadas por el mismo adicional que cobran los jubilados de la Anses que cobran el haber mínimo.
El bono es una parte del ingreso que se recibe de manera continua desde septiembre de 2022, cuando fue creado como un reconocimiento de las pérdidas de valor real sufridas por las prestaciones, a causa de la insuficiencia de la fórmula de movilidad de la ley 27.609, que rigió entre 2021 y principios de 2024.
La pensión por invalidez equivale al 70% del haber jubilatorio mínimo del sistema general de la Anses.
Al estar definido de esa manera, su variación está atada al mecanismo de movilidad de las jubilaciones que, desde marzo de 2024, implica reajustes mensuales de porcentajes equivalentes a la inflación de dos meses atrás.
En diciembre de 2023, la pensión por invalidez pagada por la Anses fue de $73.999 y a eso se le sumó el bono, entonces de $55.000, para totalizar un ingreso de $128.999.
En agosto pasado, el monto de la prestación fue de $293.843 y el refuerzo, de $70.000, con lo cual lo recibido llegó a $363.843.
Así, en cantidad de pesos, el aumento fue de 182,05%.
En ese período, la inflación fue superior: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec acumuló una variación de 247,5%.
Entonces, por cada $100 recibidos a fines de 2023, en agosto se cobraron $282,05.
Pero, a la vez, lo que antes valía $100, en el octavo mes de este año costó $347,5 (siguiendo la inflación general).
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Economía.