Córdoba: condenaron a un colegio privado por las quemaduras que sufrió una alumna durante un experimento de química
CÓRDOBA.- En septiembre de 2022, durante una clase de química en el laboratorio de un colegio privado de Córdoba, un experimento falló y una adolescente herida luchó varios meses por su vida .
Ahora, la Justicia provincial condenó a la escuela no solo a pagar una idemnización económica (cuya cifra no se difunde a pedido de la familia de la estudiante), sino que también le impuso una sanción por daño punitivo , ordenó la publicación de la sentencia y dispuso que intervenga el Ministerio de Educación para evitar que se repitan episodios de estas características.
La resolución, que será apelada por el colegio Cristo Rey, que funciona en la ciudad de Córdoba, lleva la firma del juez Gustavo Massano.
El magistrado consideró “responsable” al establecimiento por las lesiones que sufrió la alumna durante una clase de química.
En aquel momento, ella tenía 17 años y cursaba el último año del secundario.
La institución, según el fallo, deberá “ responder por las consecuencias físicas, psicológicas y patrimoniales del accidente” .
La condena también se extiende a la compañía aseguradora del establecimiento en garantía.
El pronunciamiento es importante por los criterios que establece sobre la responsabilidad de las instituciones educativas, el deber de seguridad y la necesidad de adoptar medidas preventivas frente a actividades que involucran sustancias inflamables.
El accidente ocurrió durante un experimento denominado “la lengua del faraón”, en el que los alumnos debían preparar una mezcla con azúcar, bicarbonato y alcohol para provocar una reacción de combustión y deshidratación.
Según la reconstrucción incorporada al expediente, se produjo una llamarada que alcanzó a la estudiante y le provocó quemaduras en distintas partes del cuerpo, principalmente en el rostro, el cuello, el torso y las manos.
La joven fue trasladada al Instituto del Quemado , donde permaneció internada durante más de 70 días, atravesó un coma inducido y debió someterse a 36 operaciones, además de otras cinco después del alta.
Las lesiones dejaron secuelas permanentes y la obligaron a mantener tratamientos médicos, psicológicos y psiquiátricos , además de controles y cuidados específicos de la piel.
En su defensa, las autoridades del colegio sostuvieron que los alumnos habían recibido “ instrucciones sobre el experimento y las precauciones que debían adoptar” .
También afirmaron que se habían dispuesto guantes, matafuegos y baldes de arena, y atribuyeron el accidente a la “ conducta imprudente” de una compañera que habría agregado alcohol al recipiente cuando la profesora intentaba supervisar a los distintos grupos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.