El nuevo desafío del compliance: demostrar que funciona sin frenar el negocio
En un escenario de creciente presión regulatoria, las empresas empiezan a enfrentar una pregunta más compleja que la de simplemente cumplir: ¿cómo construir sistemas efectivos, proporcionales y capaces de acompañar el negocio? El 2026 está dejando una señal bastante clara para las empresas que operan en el país y en toda América Latina.
La aplicación provisional del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea vuelve mucho más concreta la incidencia que pueden tener las exigencias ambientales, de trazabilidad y cumplimiento sobre el acceso a determinados mercados entre continentes.
A su vez, Chile transita los últimos meses antes de la entrada en vigencia de un nuevo régimen de protección de datos, mientras que los estándares internacionales en materia de prevención de lavado profundizan su foco sobre la efectividad real de los sistemas.
Durante años, buena parte del desarrollo del compliance corporativo siguió una lógica relativamente lineal.
Ante una nueva obligación se incorporaba una política; ante un nuevo riesgo, un control; ante una mayor exigencia del regulador, una exigencia adicional de documentación.
Esa evolución fue necesaria y, en muchos casos, permitió profesionalizar organizaciones que prácticamente no contaban con estructuras formales de cumplimiento.
Sin embargo, a medida que la regulación se vuelve más compleja y que distintas exigencias comienzan a superponerse, aparece un problema diferente.
Una empresa puede tener muchas políticas y, aun así, gestionar mal sus riesgos.
Puede contar con procedimientos extensos y descubrir que quienes deben aplicarlos no saben exactamente cómo hacerlo.
Incluso puede destinar una cantidad importante de recursos a controlar actividades de bajo riesgo mientras deja expuestos procesos realmente sensibles.
Por eso, probablemente la próxima etapa del compliance no pase por hacer más, sino por hacer mejor.
En una reciente conversación con responsables de compliance de distintas industrias de América Latina (webinar “Compliance en América Latina: cómo transformar exigencias regulatorias en oportunidades de negocio”, organizado por B-Conex Latam en el marco de las actividades preparatorias del Congreso Latinoamericano de Gerencias Legales 2026 a celebrarse en septiembre en Ciudad de México) surgió una imagen que resume bastante bien este desafío: la dosificación de un medicamento.
Una dosis insuficiente puede no tener efecto, pero una que sea excesiva también puede producir consecuencias negativas.
Con los sistemas de cumplimiento ocurre algo parecido.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.cronista.com — el contenido pertenece a El Cronista.