Ucranianos siguen abiertos al diálogo pero no se rinden ante los mortales ataques rusos
Rostyslav Averchuk Jmelnitski, (Ucrania), 10 oct (EFE).-Los ataques rusos, cada vez más mortíferos, contra objetivos civiles no han logrado hasta ahora cambiar significativamente la actitud de los ucranianos, que siguen abiertos a la diplomacia pero se niegan a hacer concesiones unilaterales a Rusia.
El impacto de los ataques que esta semana causaron la muerte de más de 100 civiles y dejaron más de 430 heridos se ha visto agravado por la consternación ante el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, el viernes sobre la compra de diésel ruso sin mencionar en ningún momento la creciente ofensiva aérea de Moscú.
La decisión descarriló las conversaciones que una delegación ucraniana había iniciado el viernes en Estados Unidos para discutir vías que condujeran al menos a un alto el fuego parcial.
Volodimir Zelenski acusó a Trump de utilizar las conversaciones "como una cortina de humo" para la "débil decisión" en lugar de endurecer las sanciones contra Rusia.
Ante el creciente número de víctimas y el posible colapso de la infraestructura básica, el 75% de los ucranianos apoya la diplomacia con Rusia, según una encuesta reciente del Instituto Internacional de Sociología de Kiev.
Sin embargo, al menos el 62% afirma estar dispuesto a "soportar la guerra el tiempo que sea necesario" para lograr una paz justa y sostenible, en lugar de aceptar plenamente las demandas territoriales y políticas de Rusia.
“Es imposible llegar a un acuerdo genuino con los rusos.
Vivimos la ocupación y vimos lo inhumanamente que trataban a los ucranianos”, declaró a EFE Aliona, una maestra que huyó de la región de Jersón, parcialmente ocupada, a Jmelnitski con su hija.
Aliona forma parte de la mayoría de los ucranianos que creen que ceder ante el ultimátum de Moscú y retirar las tropas de la región oriental de Donetsk —donde Ucrania aún controla entre el 15% y el 20% del territorio— no detendrá la guerra.
"Cuanto más les demos a los rusos, más querrán", afirmó.
Tamara Yanina, de 37 años, que cría sola a su hijo después de que su marido muriera en combate, recuerda "un frío glacial" en su apartamento el invierno pasado durante los prolongados cortes de luz.
Sin embargo, se está preparando para afrontar nuevos cortes de suministro eléctrico e insta a los socios extranjeros de Ucrania a que aumenten su apoyo en respuesta a los ataques de Rusia contra el sistema energético, los puentes y las instalaciones de almacenamiento de alimentos.
"Rendirse ahora significaría traicionar todo por lo que mi esposo luchó", declaró a EFE.
"Mi esposo luchó por nuestra soberanía e integridad territorial para que nuestro hijo pudiera aprender nuestra lengua e historia", añadió.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.