No es solo diabetes: por qué los picos de azúcar diarios pueden dañar la salud
En la actualidad, pareciera que todos los “cañones” de la vida sana apuntan contra la glucosa .
Es la mala de la película y el enemigo a combatir. ¿Es tan así? Técnicamente, la glucosa es un combustible fundamental para las células y es normal que suba después de comer.
El problema surge cuando la elevación de la glucosa permanece más tiempo del normal o es de demasiada magnitud : en ese caso, con el tiempo, el exceso puede favorecer el estrés oxidativo, la inflamación y provocar alteraciones en el funcionamiento de los vasos sanguíneos.
“La glucosa se une a las proteínas, por un proceso que se llama glicación, y altera su función”, comenzó a explicar consultado por Infobae el médico clínico Ramiro Heredia (MN 117.882) del departamento de Medicina Interna del Hospital de Clínicas José de San Martín.
“Todo esto contribuye al daño de órganos como el corazón, los riñones, los ojos, los nervios y el cerebro”, agregó.
Con él coincidió la médica especialista en Medicina Interna y Nutrición y vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), Marianela Aguirre Ackermann (MN 151.867), quien señaló que “en una persona con un metabolismo normal, la glucosa sube después de comer, y eso es lo esperable, no es patológico”.
El problema, para la especialista, reside en el patrón de alimentación repetido que se basa en bebidas azucaradas, azúcares libres y carbohidratos refinados , que lleva a una elevación sostenida y frecuente de la glucosa.
“Por eso no deberíamos evaluar nuestra alimentación por cada ‘ pico ’ de glucosa aislado -sostuvo-.
En nutrición importa mucho más el patrón que repetimos durante meses y años que lo que ocurre después de un helado un domingo”.
Consecuencias de los picos de glucosa sobre la salud El impacto de los picos diarios de glucosa va más allá de la simple elevación momentánea del azúcar en sangre.
Cuando estos aumentos se repiten en el tiempo o se mantienen durante períodos prolongados, pueden desencadenar una serie de procesos que afectan distintos órganos y sistemas.
Los especialistas advierten que las consecuencias no se limitan al diagnóstico de diabetes, sino que pueden comprometer la salud cardiovascular, el cerebro y el metabolismo en general .
Salud cardiovascular El daño vascular es uno de los principales riesgos asociados a la hiperglucemia sostenida.
Según explicó al respecto el médico nefrólogo y cardiólogo Gabriel Lapman (MN 119.066), fundador de la Sociedad Argentina de Medicina del Estilo de Vida (Samev), “lo que genera daño son los productos de glicación del azúcar (AGEs), y eso termina dañando los vasos, el riñón, las arterias, generando patología cardiovascular”.
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