Un colaborador de Mark Walter puede ser la clave para dilucidar un escándalo financiero con repercusiones en la Argentina
La estructura financiera que sostiene al imperio de Mark Walter se encuentra bajo el escrutinio de autoridades federales de Estados Unidos, en una trama que compromete a aseguradoras, inversiones deportivas de alto perfil y un circuito de préstamos con ramificaciones en distintos países, incluida la Argentina .
Según informó The Wall Street Journal, el papel de Rich Moore , un colaborador de confianza del empresario, resulta esencial para comprender el funcionamiento de este entramado y las razones que motivaron la investigación.
Las pesquisas apuntan a determinar si Walter utilizó compañías de seguros bajo su control para canalizar fondos hacia otros negocios de su propiedad, sin revelar de manera adecuada los vínculos entre las partes involucradas.
De acuerdo con el reporte de The Wall Street Journal, los investigadores se centran en la operatoria de préstamos entre entidades afiliadas, una práctica permitida en la industria siempre que se cumplan límites y se informe de modo transparente a los reguladores.
Dentro del conglomerado TWG Global , la figura de Moore adquiere especial relevancia.
De acuerdo con fuentes consultadas por The Wall Street Journal, Moore actuó como intermediario entre las aseguradoras y las empresas receptoras de los préstamos, coordinando la creación de entidades legales específicas para canalizar los fondos.
Su rol como ejecutor y responsable de los detalles técnicos en los préstamos le valió el reconocimiento dentro del círculo más cercano al empresario.
Las compañías de seguros Delaware Life y Clear Spring Life & Annuity , ambas controladas por el grupo de Walter , realizaron una revisión interna que identificó aproximadamente 20.000 millones de dólares en préstamos privados cuyo destino final no se transparentó ante los reguladores como correspondía.
Según la investigación, los fondos circularon a través de empresas intermediarias como ABS Capital , Amistad Financial , Bradford Allen y Hudson Trading , que crearon sociedades de responsabilidad limitada (LLCs) para recibir y redirigir el dinero a otras entidades del grupo.
ABS Capital es el link del escándalo con la Argentina: los empresarios Juan y Diego Ball , ex empleados de Guggenheim y figuras conocidas en el ambiente de negocios porteño, aparecen nombrados en el entramado que está bajo la lupa.
La operatoria incluyó la utilización de capas adicionales de LLCs, muchas veces con nombres que no permitían identificar fácilmente su relación con los negocios de Walter .
Fuentes citadas por The Wall Street Journal detallaron que el dinero terminaba llegando a entidades bajo el control del magnate y que los registros regulatorios no siempre reflejaban la naturaleza de las transacciones.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae Economía.