El riesgo de confundir movimiento con estrategia
Antes las empresas tenían estrategia, ahora tienen ansiedad.
Es una exageración, por supuesto.
Pero como toda exageración tiene algo de verdad.
Basta participar de una reunión de directorio, escuchar una presentación de consultores o mirar la agenda de un comité ejecutivo para comprobarlo.
Hay que transformarse, acelerar, incorporar inteligencia artificial, cambiar la cultura, revisar la estructura, ser ágiles, desarrollar nuevas capacidades, atraer talento, reducir costos y, por supuesto, hacer todo eso antes que la competencia.
La empresa contemporánea parece vivir en estado de taquicardia.
Corre mucho, cambia mucho, anuncia mucho.
El problema es que no siempre sabe hacia dónde.
La paradoja es interesante porque pocas veces las organizaciones dispusieron de tanta información, tecnología y capacidad analítica.
Sin embargo, también pocas veces sus líderes parecieron sentir semejante presión, y miedo, por hacer algo permanentemente.
Cualquier quietud se interpreta como atraso y cualquier duda, como debilidad.
Cualquier competidor que anuncia una iniciativa de inteligencia artificial provoca inmediatamente una reunión para discutir nuestra iniciativa de inteligencia artificial.
El resultado es una nueva patología organizacional: confundir movimiento con dirección.
Messi: las lecciones de liderazgo que deja alguien que nunca necesitó parecer un líder El informe The State of Organizations 2026 , de la consultora McKinsey, ayuda a entender un poco por qué tanta confusión y ansiedad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Economía.