Apuestas online: uno de cada cuatro adolescentes ya apostó y crece la preocupación por el acceso temprano al juego
El caso de Jonathan Gómez volvió a ponerle rostro a una problemática que durante años estuvo asociada a los casinos, las tragamonedas y los adultos.
El futbolista contó públicamente que su adicción al juego lo llevó a perder dinero, contraer una deuda de USD 50.000, afectar a su familia y poner en duda su continuidad profesional.
Su historia mostró las consecuencias más visibles de una enfermedad que, sin embargo, puede comenzar mucho antes y de una manera mucho menos evidente: con una apuesta desde el celular.
Ese fue el punto de partida de la columna de Daniela Blanco en Infobae al Mediodía , donde analizó cómo las nuevas formas de acceso al juego modificaron el fenómeno y lo acercaron a los jóvenes.
La discusión ya no pasa solamente por tratar una adicción instalada, sino también por prevenirla en una generación que puede encontrarse con una plataforma de apuestas mientras mira un partido, navega por redes sociales o simplemente usa el teléfono.
Una adicción que puede entrar por la pantalla La dimensión del fenómeno aparece al observar la edad de inicio.
Según datos de Kids Online Argentina 2025 , un relevamiento realizado por UNICEF y UNESCO, uno de cada cuatro adolescentes argentinos declaró haber apostado alguna vez online , mientras que la edad promedio de inicio ronda los 13 años.
Entre las modalidades más extendidas aparecen las apuestas deportivas.
Blanco puso el foco en una diferencia que modifica por completo el escenario respecto del juego tradicional.
“Le agrego a ludopatía la palabrita online porque está en el aparatito.
Chicos, es con un dedo.
Casi es que scrolleás y vas apostando”, explicó.
El casino, que antes implicaba trasladarse hasta un lugar determinado y atravesar controles de acceso, ahora puede estar disponible las 24 horas en el mismo dispositivo desde el que un adolescente estudia, conversa con sus amigos, mira videos o sigue a su equipo de fútbol.
“Antes, quieras o no, tenías que ir a un templo, a los casinos”, recordó Blanco, y señaló que la disponibilidad permanente del teléfono volvió mucho más permeables esas barreras: “La hipertecnología, la disponibilidad del aparato, del celular, hace que esas barreras sean muy franqueables”.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae Sociedad.