Fiscalía pidió imputar por homicidio agravado y tortura a cuatro policías por la muerte de Donovan Balanta, golpeado y sometido a Taser cuando estaba esposado
La Fiscalía General de la Nación avanzó en el esclarecimiento del asesinato de Donovan Balanta, un joven afrodescendiente que habría muerto tras un procedimiento policial que incluyó patadas y descargas eléctricas, al parecer a manos de policías, en el barrio Caracolí, en la localidad de Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá.
Durante la audiencia preliminar de imputación de cargos, realizada el miércoles 21 de octubre de 2026, el ente acusador solicitó imputar los delitos de homicidio agravado y tortura agravada a cuatro uniformados de la Policía Nacional señalados por el crimen, catalogado como “discriminatorio y por razones de racismo”.
Los uniformados señalados son el patrullero Jonathan Alexander Giraldo Torres, el subintendente Henar Tapiero Tique, el patrullero Santiago Vargas Romero y el mayor Roque Correa Yáñez, quien era comandante de la estación de Cazucá al momento de los hechos.
En la diligencia, a la cual Infobae Colombia accedió , la Fiscalía reiteró que Balanta fue sometido a golpes, patadas y descargas con un dispositivo Taser cuando estaba esposado, reducido y semidesnudo.
También reiteró que las agresiones ocurrieron en un contexto de presunta discriminación racial.
Las imputaciones a cada uno de los uniformados Durante la audiencia, el fiscal del caso reconstruyó con nuevos detalles la actuación de los uniformados, que aún sigue en investigación.
De acuerdo con el desmenuzado relato, el patrullero Giraldo Torres accionó en varias oportunidades el Taser que tenía asignado contra Balanta, tanto en la vía pública como dentro de la estación de Policía de Cazucá.
Incluso, el fiscal relató que, después del traslado de la víctima a la sede policial, Giraldo habría efectuado otras nuevas tres descargas eléctricas.
“ El señor Donovan Balanta Paz se encontraba esposado, reducido en el suelo y semidesnudo al momento en que se provocaron estas tres descargas ”, afirmó durante la audiencia.
La Fiscalía indicó que el informe de necropsia documentó “abrasiones compatibles con el uso de un dispositivo de conducción eléctrica en varias partes del cuerpo”.
Según la imputación, la causa de muerte fue una arritmia cardíaca asociada con el uso de la herramienta de neutralización.
Por ende, la imputación contra Giraldo Torres sería como presunto autor de homicidio agravado con dolo eventual, tortura agravada y falsedad ideológica en documento público.
Sobre este último cargo, la institución sostuvo que el patrullero consignó en el libro de población que “no hubo maltrato y que se respetaron los derechos humanos de Balanta”.
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