Cobro con transferencia: en medio del debate por la mora, hay dudas por el nuevo sistema para debitar las cuotas de los créditos
En marzo, el Banco Central anunció la implementación del “cobro con transferencia (CCT)”, un nuevo sistema que regulaba el pago de las cuotas de los préstamos mediante el débito directo mes a mes, incluso en una cuenta de una entidad diferente a la que otorgó el crédito.
La medida prometió ”una solución superadora” para el cobro “en forma segura y transparente para las personas” que se pondría en marcha el próximo 31 de agosto.
A pocos días de esas fecha, diversas fuentes del sector financiero coincidieron ante este medio en que muchas entidades no podrán implementar el CCT para la fecha prevista y en que, aún cuando lo hagan, el nuevo sistema tendrá un uso muy limitado .
Ni bancos ni fintech muestran entusiasmo con la solución hallada por el Central a punto de entrar en marcha, aún cuando se supone que es una herramienta para mejorar el cobro.
Con el alza de la morosidad como uno de sus problemas centrales en la actualidad, las vías para cobrar las cuotas resultan un tema crucial.
Si bien el nuevo sistema no es retroactivo y funcionará para los nuevos créditos que se otorguen, el CCT podría aplicarse a todas las refinanciaciones que las entidades están preparando para los morosos.
Pero nada de eso parece estar en marcha aunque la norma dispone que “el cobro con transferencia deberá estar disponible a partir del 31/08/26 para el cobro de cualquier concepto vinculado a préstamo”.
Voceros del Banco Central no respondieron a las reiteradas consultas de Infobae sobre la implementación del “cobro con transferencia”, a pocos días de su puesta en funcionamiento.
Débito directo El débito directo de cuotas, muy reclamado por el sector financiero, fue anunciado por el BCRA en noviembre del año pasado y lanzado en marzo para aplicarse a partir del 31 de agosto.
El CCT vino a reemplazar el “debito directo interbancario” que existió hasta 2020 y fue derogado por el Gobierno de Alberto Fernández en el pico de la pandemia.
Permitía a bancos y fintech debitar en forma reiterada el importe de las cuotas hasta que el cliente tuviese los fondos suficientes para cancelarlas.
La modificación incorporó la autorización expresa del cliente para el cobro de cada cuota, lo que incrementó los impagos.
En el crítico momento financiero de la cuarentena, muchos no pudieron pagar sus cuotas, sobre todo en los préstamos de consumo, el mismo segmento que hoy muestra una morosidad elevada.
En aquel entonces, muchos gobernadores habían hecho llegar sus quejas ya que la acreditación de sus planes sociales, en muchos casos, era absorbida en forma inmediata por el cobro de cuotas pendientes de los préstamos bancarios y extrabancarios.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae Economía.