Brasil: ¿quién gana y quién administra la caja?
A menos de tres semanas de la primera vuelta, Brasil llega a las urnas con una paradoja difícil de leer desde Argentina .
Lula y Flávio Bolsonaro aparecen técnicamente empatados en las encuestas de segunda vuelta, con niveles de rechazo tan altos que buena parte del electorado no votará por convicción sino por descarte.
Sin embargo, mientras se discute quién ocupará el Planalto, los partidos brasileños invierten su dinero como si la elección verdaderamente importante fuera otra .
Y en buena medida lo es.
La clave está en el presupuesto nacional.
Cerca del 92% del gasto federal está atado por ley a gastos obligatorios .
Del reducido margen discrecional que queda para hacer política, diputados y senadores administran unos 60.000 millones de reales anuales en enmiendas parlamentarias, cerca de u$s 12.000 millones en gastos discrecionales en sus distritos.
Es más que los 50.000 millones de reales que el Ejecutivo tiene para gastar discrecionalmente.
Por primera vez en la democracia brasileña , el Congreso maneja más caja directa que el presidente .
Esa inversión de fuerzas cambió la lógica de los partidos.
Se estima que una banca de diputado federal vale entre 170 y 200 millones de reales anuales (u$s 35 millones) por legislador, sumando enmiendas, fondo partidario y fondo electoral.
Imagínense entonces una bancada de cien diputados, como la meta que se fijó el PL de Bolsonaro, esto no es solo poder político.
Es una estructura financiera garantizada para el partido de aproximadamente u$s 12 mil millones por cuatro años , gane quien gane la presidencia.
Por eso el Centrão no necesita ganar el Planalto.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.cronista.com — el contenido pertenece a El Cronista.