La “planta de la resurrección” del desierto abre la vía para fabricar vacunas sin nevera
Se encuentra en los desiertos, donde durante meses no cae una gota de lluvia, y los botánicos la llaman planta de la resurrección por su aparentemente milagrosa vuelta a la vida .
Cuando no recibe agua, se ve quebradiza, encogida y parduzca; aparentemente muerta.
Pero en cuanto empiezan a caer las primeras gotas, sus hojas vuelven a desplegarse y reverdecer en cuestión de unas horas.
La más conocida es la rosa de Jericó ( Selaginella lepidophylla ), pero hay otras, y todas ellas son capaces de sobrevivir casi completamente desecadas gracias a, entre otros mecanismos, un azúcar llamado trehalosa que protege las células de la planta hasta que el agua regresa.
Esta sustancia, ahora, se perfila como una prometedora herramienta para alcanzar un desafío histórico: que las vacunas no se estropeen cuando dejan de estar refrigeradas .
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País.