Recordamos el look romántico de Isabelle Junot en la boda de Felipe Cortina y Amelia Millan: "Favorece el rostro casi sin esfuerzo y aporta energía"
Hay eventos que nos invitan a innovar , a probar nuevos tejidos y colores o incluso a recurrir a ese accesorio que jamás imaginábamos llevar, pero que, en el último momento, termina conquistándonos. Es algo que nos ha pasado a todas, sin excepción alguna, tanto a quienes dominan los códigos de la moda como a quienes simplemente disfrutan experimentando con ella. Lo cierto es que ante la duda siempre es mejor apostar por lo seguro, por looks que nos definan y con los que nos sintamos cómodas. Así lo confirmó Isabelle Junot hace cinco años , cuando se convirtió en una de las invitadas más especiales de la boda Felipe Cortina y Amelia Millán .
Han pasado ya cinco años desde aquella cita, en la que el empresario y la arquitecta se dieron el 'sí, quiero' en Retuerta del Bullaque. El municipio ciudadrealeño reunió a buena parte de la élite española, con invitados destacados como Marta Ortega y Carlos Torretta, Tamara Falcó e Íñigo Onieva o Alonso Aznar y Renata Collado . Y por supuesto, también Álvaro Falcó e Isabelle Junot , que en ese momento aún no habían pasado por el altar y que acapararon parte de las miradas gracias al estilismo romántico de la aristócrata, salpicado de guiños contemporáneos , que parecía ir a juego con el de su cuñada, Tamara.
Para la ocasión, la madrileña apostó por un vestido de Johanna Ortiz en un tono rojo intenso , decorado con un estampado de inspiración floral en negro. El diseño incorporaba un escote palabra de honor y se ajustaba ligeramente al cuerpo, realzando su figura fácilmente. La falda, además, estaba recorrida por unos ideales volantes en cascada que aportaban movimiento a cada paso. Sin embargo, el detalle que terminó de elevar el conjunto fueron las espectaculares mangas abullonadas desmontables , que aportaban un aire romántico al diseño gracias a su estructura marcada y a los sutiles guiños contemporáneos que terminaban de transformar por completo el vestido.
Desmarcándose de los mitos que todavía rodean al rojo en el universo de las invitadas , la marquesa de Cubas apostó por un look completamente teñido en este color. Una elección que, lejos de resultar inapropiada, está perfectamente aceptada por el protocolo y funciona como una gran aliada para los eventos más especiales. Especialmente durante los meses de verano, cuando la piel comienza a verse ligeramente bronceada , su intensidad favorece el rostro casi sin esfuerzo y aporta una energía mucho más luminosa al conjunto. Además, al tratarse de un tono tan vibrante, ayudaba a equilibrar el negro presente en el estampado y en los complementos .
Isabelle optó por una propuesta muy natural, en sintonía con la temporada estival y las cálidas temperaturas de julio. Para ello, escogió un maquillaje luminoso, con la piel fresca y limpia y apenas un ligero toque de colorete en las mejillas. Los ojos, en cambio, aparecían mucho más trabajados, reforzando la longitud y el volumen de las pestañas para conseguir una mirada más definida.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.hola.com — el contenido pertenece a Hola!.