Precocidad y necesidad en la cantera
Ni que fuera la punta del iceberg futbolístico más importante del Mundo, la victoria de la Selección en el pasado Mundial, cosida a través del tiempo reciente con una Eurocopa o la Nations League, evidenció la excelente salud de nuestro balompié. Este verano se añadió, además, el título en el Europeo Sub19. Así, debajo de ese manto infinito con su pico colosal se esconde una base de proporciones bíblicas.
Aquella evocadora e infinita escena de Rodri levantando al cielo de New Jersey el Trofeo Jules Rimet fue el último acicate para la tremenda apuesta por la cantera española de este verano. “No todos pueden ser Lamine Yamal, pero por algo se empieza”, te advierte a quien le preguntes. Ahora se unen talento, un mercado abierto con sus consiguientes fichajes en espera y, también, las estrecheces financieras. “A la larga, mirar por los pibes de casa siempre será rentable. Es un apuesta, de partida, a coste cero. Además, tienen el plus del sentimiento hacia el club”, proclama el grancanario Ayoze Santana, 25 años de carrera en diferentes banquillos insulares, hoy entrenador del juvenil preferente del Universitario FC, en Diario AS.
El domingo siguió a Rafa Cruz, apenas 16 años en su DNI. “Las Palmas jugó con él y ocho canarios más”, recordó. “Cuando mejor le ha ido a Las Palmas es cuando apostó por gente de aquí. Lo mismo le pasó ahora al Málaga con el ascenso. Es que la apuesta está clarísima”, insiste, antes de confesar: “A veces da un poco de rabia cuando traen a gente de fuera para darle un salto de calidad al equipo. En la cantera la hay, y mucha”.
Sin importar las circunstancias, desde los discretos despachos de los clubes se insiste en que sus jóvenes hacen méritos para estar ya en la esfera del fútbol profesional. Nada parece regalado. Son los casos, entre otros, de Marc Santos (Levante, 15 años), Nico Guillén (Sevilla, 18 años), Rafa Cruz (Las Palmas, 16 años), Enzo Pérez (Oviedo, 17 años), Emeka (Granada, 17 años), Manu Rivera (Cádiz, 17 años), Noah (Cádiz, 18 años), Robe Rosado (Cádiz, 18 años), Víctor Fernández Junior (Valladolid, 18 años), Julio Zamorano (Girona, 17 años)... Hasta 21 futbolistas Sub19 debutaron, entre Primera y Segunda, en la jornada liguera inicial. “Es que están tirando la puerta abajo. Vienen pegando muy fuerte”, adereza Santana.
Del propio Zamorano hablan maravillas en su club. “Se lo ha ganado en la pretemporada con nosotros. Vino como un refuerzo y habéis visto su rendimiento. Para su edad es algo difícil de ver. Es maduro y muy competitivo. Estoy encantado con él”, insiste Quique Álvarez, quien lo tutela con sabiduría desde el banquillo de Montilivi. Central de tallo largo, 185 centímetros de altura, ya parece un fijo en el eje de la zaga gerundense, donde su progresión apunta muy alto.
Mientras, por el norte se contaba hasta hace bien poco la leyenda de Enzo Pérez, quien ingresó en el Oviedo siendo apenas un prebenjamín y, tras escalar a base de bien por todas las categorías inferiores, ya es uno más para Calero en el primer equipo. Hijo de Óscar, quien fuera futbolista de Eibar.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.