La Tierra cambia de forma: los polos se elevan mientras el ecuador se hunde a un ritmo sin precedentes
Puede que no lo parezca, pero la superficie sólida de la Tierra, el suelo que pisamos, se deforma continuamente.
Y lo hace a través de un mecanismo geofísico en el que la corteza, que es más elástica de lo que pensamos, reacciona y cede bajo fuerzas enormes para luego 'rebotar' y recuperarse cuando dichas cargas desaparecen.
Hoy en día, los científicos son capaces de medir con exactitud esa deformación gracias a las precisas redes mundiales de estaciones del Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS).En la pasada década de los 90 ya se descubrió que esa deformación constante no es uniforme, sino que las regiones polares tienden a aumentar más rápido mientras que las áreas más próximas al ecuador se hunden.
Y ahora, una nueva investigación publicada en 'Journal of Geophysical Research: Solid Earth' muestra que este proceso se ha acelerado entre 1997 y 2015, revelando cómo los cambios en el hielo, los océanos, la gravedad y el planeta rocoso bajo nuestros pies pueden remodelar la Tierra de diferentes maneras al mismo tiempo.Vista desde el espacio, la Tierra puede parecernos una esfera perfecta, pero sabemos que está ligeramente achatada por los polos y abultada en el ecuador a causa de su rotación.
Pero esa forma física nunca ha sido inmutable.
Christopher Kotsakis, geólogo de la Universidad Aristóteles de Salónica (Grecia), decidió 'bucear' en el océano de datos de la red global de estaciones satelitaya les para averiguar cómo esta geometría ha ido cambiando en los años recientes.
Y sus conclusiones, sustentadas en precisas mediciones verticales, no dejan lugar a dudas.La velocidad de elevación física en los polos terrestres pasó de 0,5 milímetros anuales a finales de los años 90, a 1 milímetro en 2015Según los registros, entre 1997 y el año 2000, las zonas polares se elevaban a un ritmo de apenas 0,5 milímetros por año.
Pero para 2015, esa velocidad se había duplicado, llegando a un milímetro anual.
En las latitudes más bajas, sin embargo, muy cerca del ecuador, sucedía exactamente lo contrario: la superficie sólida se hundía, y ese movimiento descendente también se estaba acelerando.«Nuestros resultados -explica Kotsakis- indican una aceleración del levantamiento polar acompañada de un aumento comparable en la tasa de subsidencia ecuatorial».
En conjunto, estos imperceptibles pero gigantescos movimientos implican que la 'figura rocosa' del planeta, sencillamente, se está volviendo ligeramente menos achatada, haciéndose más esférica.Un planeta que'respira'Durante la última gran glaciación (que comenzó hace cerca de 110.000 años y terminó hace unos 10.000), enormes escudos de hielo ejercían una gran presión sobre la corteza terrestre, hundiéndola hacia el manto subyacente.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Ciencia.