Todo un continente fluye gracias a una mancha roja situada sobre nuestras cabezas y la ciencia acaba de cartografiarla
Una gigantesca red de ríos invisibles que transportan agua por la atmósfera de Sudamérica acaba de ser reconstruida con un nivel de detalle que permite seguir el recorrido de la humedad desde su origen hasta los lugares donde termina cayendo en forma de lluvia.
El trabajo, publicado en Nature Communications , combina modelización matemática y observaciones climáticas para estudiar unas corrientes que resultan esenciales para el suministro de agua del continente y que funcionan de una manera distinta a los conocidos ríos atmosféricos.
Los investigadores denominan ríos aéreos a estas rutas persistentes por las que circula la humedad transportada por los vientos.
A diferencia de los ríos atmosféricos , que suelen aparecer como fenómenos episódicos y de menor duración, estas grandes conexiones permanecen activas durante periodos climáticos mucho más prolongados.
El agua que desplazan puede proceder del océano , pero también de la evaporación del suelo y de la transpiración de la vegetación, antes de recorrer enormes distancias sobre tierra firme.
El estudio permitió identificar cuáles son las cuencas situadas a barlovento que aportan la mayor cantidad de humedad y localizar puntos a partir de los cuales esa contribución comienza a disminuir con rapidez.
Los autores también analizaron hasta dónde se desplazan estos corredores atmosféricos, cómo cambia su intensidad durante el recorrido y qué cantidad de agua terminan descargando como precipitación.
El resultado ofrece una especie de mapa hidrográfico del cielo sobre Sudamérica, aunque sus cauces no sean visibles desde la superficie.
Cuatro tipos de ríos aéreos Los científicos clasificaron las regiones atravesadas por estas corrientes en cuatro grandes categorías.
Las zonas G1 funcionan como cabeceras fluviales atmosféricas, es decir, puntos donde la humedad enriquecida por los océanos entra en el continente.
Las G2 actúan como áreas de drenaje en las que parte del vapor de agua puede perderse durante su desplazamiento tierra adentro.
Por su parte, las regiones G3 representan zonas donde los ríos aéreos reducen considerablemente su velocidad y contenido de humedad.
La cuarta categoría, denominada G4 , puede compararse con una llanura atmosférica situada muy lejos de las principales fuentes de vapor de agua.
Estas regiones reciben una aportación menor de humedad transportada desde otras áreas y, por tanto, pueden coincidir con territorios donde existen ciudades sometidas a escasez hídrica.
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