Culpar al centinela
El pasado 30 de julio, Ceuta, mi ciudad natal, fue invadida por un número de personas parejo al de sus habitantes censados, unos 83.000.
Al final del siguiente día, 73.000 invasores retornaron, pero aún quedarían 15.000.
Desde entonces, los ceutíes han visto como su ciudad se ha ido degradando , mientras la inseguridad crecía y el Gobierno continúa empeñado en rebajar la gravedad de la situación. ¿Pudo haberse evitado aquel asalto masivo a una frontera española y europea? Responder con un sí tajante sería aventurado, pero hay motivos sobrados para creer que, de haberse atendido a las señales previas, la reacción del Estado a la avalancha podría haber sido mucho más contundente y eficaz.
Entre el 27 y el 29 de julio, tanto el Gobierno de la ciudad (que solicitó medidas excepcionales para frenar las entradas de las vísperas) como los cuerpos policiales y los servicios de inteligencia militar y civil emitieron alertas sobre el riesgo de un asalto masivo.
Pese a ello, hasta ese día el dispositivo policial fronterizo no fue reforzado y tampoco se elaboró ningún un plan de contingencia frente a un eventual asalto.Aunque la existencia de las alertas fue negada de entrada, el Gobierno tuvo que ir amoldando su discurso.
De asegurar que no hubo informes a admitir que hubo alguno, aunque llegara a destiempo, confesando luego que varios informes sí llegaron a tiempo, como reconoció la ministra de Defensa, si bien los ministros de Interior y Exteriores matizaron que los informes fueron imprecisos.
La posterior desclasificación de documentos probó lo contrario, pero se adujo que algunas advertencias no fueron difundidas por los canales adecuados y que nunca se precisó la dimensión del asalto.
Este argumento era muy tramposo, pues acertar con la cifra de personas que participen en una movilización multitudinaria es imposible: ni siquiera los funcionarios marroquíes que instigaron o facilitaron el asalto habrían podido obtener el dato exacto por adelantado.
También se leyó una nota donde el CNI reconocía no haber anticipado la «magnitud y naturaleza» del asalto .
Doblemente extraño porque el Centro no suele emitir esa clase de comunicados y porque la nota no ha sido mostrada.
Finalmente, el presidente reiteró que nadie anticipó el cruce masivo y apuntó que el CNI debía volverse más «sofisticado».
Así que Sánchez volvió a usar a los servicios españoles como cabeza de turco, como ya hizo en 2022 al destituir injustamente a la directora del CNI. ¿Por qué no se aprovecharon las advertencias recibidas para reforzar la frontera? La experiencia sugiere tres causas: negligencia, interés o incredulidad.
El comportamiento del Ejecutivo en otras crisis invita a suponer que la negligencia jugó algún papel.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.