Carmen Serrano, odontóloga: «Si al abrir la boca notas un 'clic' es porque la mandíbula se sale del sitio»
A mucha gente le pasa a diario y la verdad es que casi nadie le da importancia.
Vas a dar un mordisco a un bocadillo, bostezas o estás hablando con alguien y, de repente, sientes un pequeño chasquido en el lado de la cara, justo al lado de la oreja.
Como es un gesto rápido que no suele doler, lo más normal es pensar que es un crujido sin más y no hacerle caso.
Sin embargo, los dentistas insisten en que acostumbrarse a convivir con ese ruido no es una buena idea.Carmen Serrano, odontóloga, ha hablado recientemente sobre este problema en uno de los últimos vídeos que ha subido a su cuenta de TikTok ( @dra.carmenserrano ).
Para la especialista, es muy importante que la gente entienda que la boca no debería crujir al hacer sus movimientos normales.Qué pasa en la cara cuando oyes ese ruidoPara entender por qué suena ese crujido, hay que pensar en cómo funciona el punto de unión entre la mandíbula y el hueso de la cabeza.
Ahí tenemos una articulación que nos permite abrir y cerrar la boca para comer, hablar o cantar.
Para que los huesos no rocen entre sí, hay una pequeña pieza blanda que hace de colchón y ayuda a que todo se mueva con suavidad.Para que se entienda mejor, la propia dentista lo explica así: «Abre la boca despacio. ¿Notas un clic? ¿Notas un ruido? Aunque no notes dolor.
Eso es porque cuando tú abres la boca, la mandíbula se sale del sitio y, entre la mandíbula y el cráneo, hay una almohadillita que se llama menisco.
Igual que tenemos una en la rodilla, tenemos otro en la mandíbula».Cuando todo va bien, las piezas se mueven juntas y no se oye nada.
Pero si esa almohadilla se desplaza o la mandíbula no hace el recorrido correcto, la pieza salta o tropieza al intentar volver a su sitio.
Como bien detalla la dentista: «Este es el movimiento normal cuando abrimos y cerramos.
Si la mandíbula se sale de su sitio o el menisco se escapa, es cuando oímos ese clic o notamos ese salto».Las razones por las que suele aparecerEste desajuste en la boca no surge porque sí.
Casi siempre se debe a pequeños hábitos del día a día que van forzando la articulación poco a poco sin que nos demos cuenta.Uno de los motivos más habituales es apretar o rechinar los dientes sin querer, una costumbre muy común al dormir o cuando pasamos por épocas de bastante estrés.
Toda esa fuerza que hacemos durante horas recarga los músculos de la cara y acaba descolocando la zona.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.