Vuelve el polémico Nicolas Winding Refn: «Hans Christian Andersen hoy no escribiría 'El patito feo', dirigiría 'Drive'»
La figura del padre es compleja, tanto, que es imposible resumirla en un único término o definición.
Nicolas Winding Refn , director de 'Drive', ha decidido dividir esta figura en tres arquetipos y así comprender mejor qué es o ha de ser un padre y qué se puede esperar de él.
Por un lado está el egoísta, ausente, que no se implica.
Después está el trágico, irracional y violento capaz de convertirse en un monstruo sólo para proteger a los suyos.
Y, por último, el perfecto, el protector, delicado, atractivo, que atravesará el mundo entero para rescatarte si te has perdido. ¿Cómo ha de responder el hijo ante estos arquetipos? Simple, liberándose de todos ellos.
Al menos eso es lo que refleja Winding Refn en su última película, 'Su propio infierno'.El director danés pasó por el Festival de Cine de Terror de Sitges para presentar su regreso a la dirección después de diez años.
Tras el estilismo nocturno de 'The neon demon' (2016) , ahora dobla la apuesta y crea una exuberante, desvergonzada y superestilizada puesta en escena onírica en un futuro indeterminado en que una mujer joven tendrá que batallar con su propio sentido de identidad para librarse del lastre de la figura del padre. «Mis hijos ya han entrado en la mayoría de edad y tienen que encontrar su propio camino.
Supongo que esta historia nace de mi necesidad de aceptar esta libertad y entender el deseo detrás de una persona en labrarse su propio camino», asegura a ABC.Sophie Tatcher es Elle, la joven que vive a la sombra de un padre ausente.
Paralelamente, Charles Mason es el Soldado K , el heroico padre que buscará a su hija desaparecida.
Y como nexo de unión entre los dos, está Leatherman, el monstruo sacado de un cuento de hadas que mata sin compasión imbuido por la locura de la pérdida de un hijo.
La pregunta que abre la película es: ¿estos tres personajes son personas diferentes? ¿No son tres formas de ver el mismo personaje? «Soy danés como Hans Christian Andersen y siempre me han encantado los cuentos de hadas.
Es más, creo que soy Andersen, que si el escritor viviese ahora no escribiría 'El patito feo' sino que dirigiría 'Drive'» , afirma.Narrativamente, la película puede leerse como un cuento de hadas , pero estéticamente, incluso conceptualmente, la película no deja de ser una ópera romántica y exagerada, lleno de momentos climáticos y violentos. «Siempre he querido hacer una ópera y éste era el momento perfecto.
No es algo consciente, no trabajo según un plan determinado, pero tenía esta intuición y creo que siempre has de seguir tus instintos y dejarte llevar por el corazón», comenta.De esta forma, vemos imágenes de gran belleza estética, pero cargadas de degradación moral, en que la violencia es el principal recurso para que unos se comuniquen con los otros.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.